Aunque los lácteos y derivados han sufrido una inmerecida mala fama durante las últimas décadas, dado su elevado porcentaje graso y riqueza en azúcares simples, la realidad es que siempre ha sido un grupo de alimentos muy consumido en España. El típico yogur sigue compitiendo con la fruta como postre saludable en casi cualquier comida.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en The Journal of Nutrition podría cambiar la percepción sobre el yogur y otros derivados lácteos: tomarlos antes de las comidas serían una buena opción para reducir el apetito, y ayudarían a adelgazar.

Aunque existen muchos factores a tener en cuenta en cuanto al apetito y saciedad se refiere, como repasamos recientemente en ‘EL ESPAÑOL’, se sabe que la composición de las comidas tiene una gran importancia: no es lo mismo consumir una comida rica en carbohidratos procesados que otra rica en proteínas y grasas saludables. Ahora, en un estudio a cargo del Harvey Anderson y sus colegas de la Universidad de Toronto, se han querido resolver algunas dudas.

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