Canarias ha demostrado, una vez más, que su pueblo es solidario. En medio de una catástrofe natural originada por la erupción del volcán en Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, desde el pasado domingo, han sido muchos los isleños que han ofrecido sus viviendas, enseres y dinero a las familias afectadas que, debido al imparable avance de las coladas de lavas, han perdido todo.

Lamentablemente, hay quien aprovecha la situación de mala fe. Según recoge laSexta, la Policía ha informado de que se han producido algunos saqueos en las casas que en estos momentos se encuentran deshabitadas por la situación actual.

Los cuerpos de seguridad están intentando evitar que estos robos se produzcan en la medida de lo posible mediante controles en los barrios evacuados, como Todoque, La Bombilla, La Laguna o El Remo.

Los vecinos de Todoque, con el permiso de las autoridades, pudieron regresar ayer a sus domicilios para llevarse consigo sus pertenencias, al menos las máximas posibles durante los 15 minutos permitidos. Entre la angustia y el agobio por la premura de tiempo, numerosos palmeros afrontaron la tensa espera en caravana al volante de sus coches y camionetas intentando decidir qué salvar y de qué despedirse para siempre.