La carta de la OMS a Tenerife sobre el hantavirus ha sido el gesto institucional más comentado de las últimas horas. El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha publicado en su perfil de la red social X una misiva abierta dirigida a la población tinerfeña horas antes del atraque previsto del crucero MV Hondius en el puerto de Granadilla, programado entre las cuatro y las seis de la madrugada de este domingo.
El máximo responsable de la Organización Mundial de la Salud arranca el escrito con un mensaje rotundo, pensado para frenar la alarma social en el archipiélago. «Necesito que me escuchen con claridad: esto no es otro COVID. El riesgo actual para la salud pública derivado del hantavirus sigue siendo bajo», asegura en su carta abierta.
Tedros explica que, en el momento del envío de la misiva, no hay pasajeros con síntomas a bordo del buque, que un experto de la OMS está acompañando la travesía y que los suministros médicos están plenamente disponibles. Las autoridades españolas, subraya, han preparado un plan «cuidadoso y detallado» para gestionar el desembarque con todas las garantías sanitarias.
«Ustedes no tendrán contacto con ellos y sus familias tampoco», insiste el director general en una de las afirmaciones más nítidas de la carta.
El protocolo contempla que los pasajeros sean trasladados a tierra en el puerto industrial de Granadilla, alejado de las zonas residenciales, en vehículos sellados y custodiados, a través de un corredor completamente acordonado. Una vez en tierra, serán repatriados directamente a sus países de origen.
«La OMS no actuó de manera arbitraria»
El director general defiende con detalle la decisión técnica de elegir Tenerife como punto de desembarque. La solicitud a España no fue arbitraria, explica, sino que se realizó «en pleno cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional, el marco jurídicamente vinculante que define los derechos y obligaciones de los países y de la OMS cuando responden a eventos de salud pública de importancia internacional».
Según ese marco normativo, el organismo debe identificar el puerto más cercano con capacidad médica suficiente para garantizar la seguridad y la dignidad de quienes están a bordo. Tedros afirma que Tenerife cumplía ese criterio, frente a las alternativas estudiadas en la región atlántica.
La carta describe la situación humana del barco con un acento personal. «Casi 150 personas de 23 países llevan semanas en el mar, algunas de luto, todas asustadas, todas deseando regresar a casa. Tenerife ha sido elegida porque tiene la capacidad médica, la infraestructura y, sé, que la humanidad necesaria para ayudarles a llegar a un lugar seguro», escribe el director general.
Tedros confirma además que viajará personalmente a la isla y supervisará el dispositivo junto a la ministra de Sanidad, Mónica García, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo. «Su humanidad merece ser presenciada, no solo reconocida desde la distancia», ha justificado.
Reunión con Pedro Sánchez antes de viajar a Tenerife
Antes de partir hacia Tenerife en Canarias, el director general se ha reunido con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Complejo de la Moncloa este sábado a las 17:00 horas. La cita ha servido para coordinar el operativo final y trasladar el agradecimiento institucional al Ejecutivo español por aceptar la recomendación de la OMS.
El plan de desembarque en Tenerifese completa con un blindaje judicial. La magistrada en funciones de guardia del Tribunal de Instancia de Madrid, Raquel Robles González, ha ratificado este sábado las medidas de cuarentena adoptadas por las autoridades sanitarias para los pasajeros y tripulantes españoles o residentes en España a bordo del crucero, procedente de Ushuaia (Argentina).
El último comunicado de Oceanwide Expedition cifra en 147 personas de 24 nacionalidades los ocupantes del buque: 60 miembros de tripulación y 87 pasajeros. De ellos, está prevista la evacuación de 110, mientras parte de la tripulación permanecerá a bordo para llevar el barco hasta su puerto de origen en los Países Bajos.
Tedros cierra la carta con un mensaje político y emocional: «Los virus no entienden de política ni respetan fronteras. La mejor inmunidad que tenemos es la solidaridad».