Kelly Slater, de 33 años, pasó sus últimas vacaciones de navidad en el sur de Tenerife en 2017. Una nueva investigación sobre su muerte en un kart de la Isla apunta a que la turista había estado bebiendo, llevaba sandalias, portaba un casco demasiado holgado y no llevaba el cinturón de seguridad debidamente abrochado. Además, la fallecida se estaba sacando selfies durante su última experiencia, según informó el diario británico Daily Mail.

En estas circunstancias, Slater perdió el control del vehículo a 30 kilómetros por hora, lo que hizo que girara en una curva y cayera por un barranco, falleciendo posteriormente a causa de las heridas.

Según el medio británico, Kelly Slater y su acompañante, John Wilcock, descubrieron la pista de kart después de haber estado tomando copas de gin tonic. Según Wilcok, “nos habíamos registrado en el hotel, fuimos al bar y tomamos una copa”.

“Vimos la pista de karts mientras nos dirigíamos al hotel. Parecía algo divertido, así que decidimos ir. Llegamos a la pista pero no estaba ocupada y no había nadie más. Era una pista bastante grande”, apuntó.

John Wilcock se quejó de las condiciones de seguridad de dicha pista al insistir en que “nos dieron cascos, pero no hubo sesión informativa. Era una especie de “paga tu dinero y vete”. No había señales de seguridad que yo recuerde”.