En Canarias el mapa turístico internacional ha vivido en 2025 un giro simbólico que no ha pasado desapercibido. Por primera vez, Canarias ha sido superada en número total de turistas por Marruecos, un país que ha acelerado su transformación turística en tiempo récord. Aunque Canarias cerró el año con cifras históricas y volvió a consolidarse como uno de los grandes motores del turismo español, el liderazgo en volumen total de visitantes ha cambiado de manos.
Durante 2025, Canarias superó los 18 millones de turistas, entre visitantes nacionales e internacionales, con estimaciones que sitúan la cifra final cerca de los 18,6 millones. El crecimiento volvió a apoyarse principalmente en el turismo extranjero, que alcanzó los 14,2 millones de visitantes hasta noviembre, un 3,4% más que en 2024. El gasto turístico también marcó récords, con un aumento del gasto medio diario y un peso destacado de mercados tradicionales como Reino Unido, Alemania y la propia España.
Pese a estos resultados, Canarias ha quedado ligeramente por detrás de Marruecos en el cómputo global. El país norteafricano cerró 2025 con 19,8 millones de turistas internacionales, cerca de un 14% más que el año anterior y a las puertas de la simbólica barrera de los 20 millones. Es la primera vez que Marruecos alcanza este nivel y también la primera ocasión en la que supera a Canarias en número de visitantes.
Canarias mantiene récords, pero Marruecos toma ventaja en volumen
El sorpasso no se explica por una caída del atractivo de Canarias, sino por el fuerte impulso estratégico de Marruecos. En los últimos años, el país ha intensificado las inversiones en infraestructuras turísticas, aeropuertos y transporte, al tiempo que ha reforzado los dispositivos de seguridad en las principales zonas turísticas. A esto se suma un factor clave: precios más competitivos en hoteles, restauración y consumo diario, un elemento cada vez más decisivo para el viajero europeo.
Mientras Canarias continúa posicionándose como un destino maduro, con altos niveles de ocupación y presión sobre el territorio, Marruecos ha sabido presentarse como una alternativa más económica y, al mismo tiempo, percibida como cada vez más segura. Ciudades como Marrakech, Agadir, Tánger o Fez han ganado protagonismo en los catálogos de turoperadores y aerolíneas, captando parte de la demanda que antes se dirigía casi de forma automática hacia Canarias.
En términos de gasto, Canarias sigue jugando en otra liga. El ingreso total por turismo y el gasto medio por visitante continúan siendo superiores, lo que mantiene al Archipiélago como un destino de alto valor económico. Sin embargo, el dato de volumen marca una tendencia que empieza a preocupar a parte del sector: el crecimiento ya no es infinito y la competencia se ha intensificado.
Marruecos cerca de los 20 millones de turistas en 2025 y creciendo
Otro elemento diferencial es la percepción social. En Canarias, el debate sobre la masificación, la vivienda y los límites del modelo turístico se ha instalado con fuerza en la agenda pública. Marruecos, en cambio, se encuentra en una fase expansiva, con margen territorial y político para crecer sin el nivel de contestación social que ya se percibe en Canarias.
La comparación entre ambos destinos también refleja dos momentos distintos del ciclo turístico. Canarias representa un destino consolidado, con infraestructuras maduras, altos costes operativos y un debate abierto sobre sostenibilidad. Marruecos encarna la fase de aceleración: inversión, precios controlados y una narrativa de oportunidad tanto para turistas como para operadores.
Para Canarias, el hecho de haber sido superada en volumen no implica una derrota, pero sí una señal clara. El liderazgo futuro no se medirá solo en número de visitantes, sino en calidad, equilibrio territorial y capacidad de generar riqueza sin erosionar el entorno ni la cohesión social. En ese terreno, Canarias todavía mantiene ventajas claras.
El dato de 2025 deja, en definitiva, una fotografía elocuente. Canarias sigue siendo uno de los destinos más deseados de Europa, pero Marruecos ha entrado con fuerza en la competición global. Más barato, más agresivo en su estrategia y con una fuerte apuesta por seguridad e infraestructuras, el país vecino ha demostrado que el tablero turístico internacional ya no es el mismo.
El reto para Canarias será decidir cómo quiere competir en los próximos años: si en volumen, en valor o en un modelo propio que marque distancia frente a destinos emergentes que avanzan rápido y sin complejos.