Esta escalada sin fin del precio de los carburantes provocada por la guerra en Ucrania de Ucrania no sólo está poniendo la soga al cuello a sectores como el del transporte por carretera y comercios.

También se está volviendo contra el propio sector energético con alza en todo el mundo. Las estaciones de servicio han constatado ya un importante descenso de la venta de gasolina y gasóleo que oscila entre el 15% y el 20% con respecto a lo que sería habitual en este periodo del año debido al alto coste que ahora tiene llenar un depósito, que se acerca ya los 100 euros en la península y cerca de los 80 Euros en Canarias. Y no sólo eso. El sector advierte de que, si la situación sigue como hasta ahora, muchas gasolineras van a tener que cerrar de forma temporal.

Desde la invasión de Ucrania, el precio del petróleo se ha disparado y se ha instalado por encima de los 110 dólares el barril, llegando por momentos a superar la barrera de los 130 dólares. Una subida que, siguiendo el efecto cohete que en su día denunció Competencia, se ha trasladado rápidamente al precio de los carburantes.

Con estos precios, “hay estaciones de servicio cuyo margen se sitúa en la actualidad por debajo de ese 1%, llegando en algunos casos hasta a vender a pérdidas”, explica el director general de la Confederación de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), una asociación que engloba a 4.000 de las 11.600 gasolineras que hay en España.