«Mucho había tardado en Canarias»: lo que dice Salud Pública sobre la llegada del virus del Nilo
El virus que Canarias llevaba años esperando: por qué las autoridades sabían que iba a llegar
Cuando se confirmó el primer foco de virus del Nilo Occidental en el archipiélago, la reacción del responsable sanitario no fue de sorpresa sino casi de resignación. «Mucho había tardado», reconoció el director general de Salud Pública, José Díaz-Flores, al explicar que la posibilidad de que el virus alcanzara Canarias estaba contemplada desde hacía tiempo.
Esa frase resume mejor que ninguna otra lo ocurrido esta semana. No fue un accidente ni una anomalía: fue un escenario previsto, con un protocolo preparado, que se activó en cuestión de horas.
Por qué Canarias sabía que el virus acabaría llegando
La razón es que el archipiélago reunía desde hace tiempo las dos condiciones necesarias para que la transmisión pudiera producirse.
La primera es el vector. El mosquito Culex es habitual en las islas y, a diferencia de otros mosquitos invasores como el Aedes aegypti, ni siquiera se plantea su erradicación. Como lo resume el propio Díaz-Flores, es el mosquito común del archipiélago y está en todas las islas.
La segunda son las aves migratorias. El virus mantiene su ciclo natural entre aves y mosquitos, y por Canarias pasan rutas migratorias que conectan la Península, África y el archipiélago. Con un mosquito capaz de transmitirlo y aves capaces de portarlo, el riesgo estaba identificado desde hacía años.
Conviene aclarar aquí un punto que genera mucha confusión. Los caballos y las personas son hospedadores accidentales: se infectan, pero no transmiten la enfermedad a otros animales ni a otras personas. El ciclo se sostiene entre aves y mosquitos, y cortar ese ciclo es exactamente el objetivo del operativo.
El foco se localizó en un centro hípico de San Bartolomé de Tirajana, en el sur de Gran Canaria. El primer caso se detectó porque la veterinaria responsable alertó a la Dirección General de Ganadería al observar síntomas compatibles en uno de los animales. Las muestras viajaron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, en Madrid, que confirmó la infección, y la investigación posterior localizó otros dos positivos, ambos asintomáticos.
Hay un detalle que descarta la lectura fácil de que el virus lo trajo un animal de fuera. El caballo había llegado desde Francia con parada en Sevilla, pero llevaba unos dos meses en la isla y el periodo de incubación estimado es de quince días. «Realmente el contagio ha sido aquí», sostiene Díaz-Flores.
Cómo se activó el cortafuegos y en qué punto está
La rapidez fue el elemento decisivo. Desde que se comunicó la infección, las autoridades aislaron a los animales afectados, fumigaron la instalación y pusieron en marcha un dispositivo para comprobar la presencia del virus en mosquitos y aves.

El control del vector incluye la instalación de ovitrampas, dispositivos que permiten detectar huevos y larvas de mosquito, y está previsto incorporar además trampas para capturar ejemplares adultos. Ese seguimiento es el que dirá si las medidas están funcionando: si en las trampas aparece un número elevado de mosquitos, habrá que repetir las fumigaciones.
La respuesta se ha articulado entre la Dirección General de Salud Pública, la Dirección General de Ganadería y el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales de Canarias, de la Universidad de La Laguna.
El entorno del foco añade factores que conviene vigilar. Según Salud Pública, hay un campo de golf cerca y puntos de acumulación de agua que pueden favorecer la proliferación del mosquito, a lo que se suma el tránsito de aves migratorias por el sur de Gran Canaria.
La otra pata del operativo está en los centros sanitarios. Salud Pública en Canarias ha comunicado la situación a los profesionales del centro de salud de Maspalomas y del consultorio de Ayagaures, que deberán contemplar la posibilidad de infección ante determinados cuadros clínicos cuando exista antecedente de residencia o exposición a picaduras en la zona.
Sobre el riesgo real para las personas en Canarias, los números invitan a la calma sin bajar la guardia. La mayoría de las infecciones son asintomáticas. En torno a un 20% de las personas infectadas presenta síntomas poco específicos, y solo alrededor del 1% desarrolla complicaciones neurológicas graves. En Canarias no se ha diagnosticado hasta ahora ningún caso humano.
El episodio ha avanzado además en la buena dirección. Los 36 caballos restantes del centro hípico han dado negativo, y las autoridades manejan un plazo de unos quince días para poder dar el foco por cerrado si no aparecen nuevos positivos.
Con esto, el archipiélago entra en un mapa que en España ya es conocido. El virus circula por distintas zonas del país desde 2020, y esta temporada se han detectado casos en Andalucía, Cataluña y Extremadura, además de Canarias. Los datos disponibles sitúan en Andalucía 46 casos humanos confirmados con una víctima mortal, y otros 17 en Extremadura.