Saltar al contenido
jueves, 8 de octubre de 2026 · 20:00 · Canarias
Sismicidad y vulcanismo

No era un terremoto ni era un enjambre: qué captaron en Canarias los sismógrafos bajo el Teide

Noventa minutos de vibración a doce kilómetros: la señal bajo El Teide que obligó a reunir al Pevolca de urgencia en Canarias

Terremotos bajo El Teide en Canarias
El Teide en Canarias · Agencias

Los sismógrafos de Tenerife registraron bajo El Teide algo que no encajaba en ninguna casilla. No era un terremoto, porque no había un evento con su inicio y su final. Tampoco un enjambre sísmico, porque no se distinguían episodios individuales. Era una vibración continua, de baja frecuencia, que se prolongó durante unos noventa minutos al oeste de Las Cañadas del Teide y que, según el propio Instituto Geográfico Nacional, no se había registrado nunca desde que existe instrumentación avanzada en la isla según PEVOLCA.

Los datos técnicos son precisos. La señal se concentró entre las 8:45 y las 10:15 de la mañana, con su máxima intensidad en el tramo final, y se localizó a unos doce kilómetros de profundidad en un punto difícil de precisar. Se movió en una banda de frecuencias de entre 2 y 10 hercios y fue captada simultáneamente por entre diez y quince estaciones sísmicas repartidas por Tenerife. Nadie la sintió: su magnitud era muy débil y, sumados todos los episodios, apenas habrían alcanzado un valor algo superior a 2.

Por qué no es ni un terremoto ni un enjambre bajo El Teide

El director del IGN en Canarias, evitó expresamente calificarla de seísmo o de enjambre bajo El Teide. La razón es que no se detectan eventos individuales, sino una serie de episodios que se solapan unos con otros y resultan imposibles de identificar por separado. El patrón que describió es el de un pequeño pulso inicial, una pausa, un tramo sostenido de 45 o 50 minutos seguidos y un último pulso al final. Una vibración, no una sacudida.

Lo verdaderamente excepcional es la duración. Los sismólogos llevan una década detectando señales de baja frecuencia en Tenerife, pero lo habitual es que duren cuatro o cinco minutos. Nunca antes una se había prolongado de ese modo. Al día siguiente volvió a registrarse un pulso parecido, aunque mucho más corto, de apenas siete u ocho minutos, en dos tramos poco después de las cinco de la madrugada. Domínguez lo resumió con una frase que se ha repetido desde entonces: no habíamos visto una señal así en Tenerife bajo El Teide.

El comité científico del Pevolca convocó una reunión extraordinaria para evaluar si el episodio suponía un cambio en el riesgo volcánico. La conclusión fue que no: no hay visos de erupción a corto o medio plazo.

Qué significa: fluidos, no magma subiendo bajo El Teide

La interpretación de los especialistas apunta a la vibración de fluidos asociados al magma, que se produce a gran profundidad, entre los 10 y los 12 kilómetros bajo la superficie. El Instituto Volcanológico de Canarias precisa que estas señales reflejan procesos de presurización y movimiento de fluidos hidrotermales, y subraya que ese mismo mecanismo ha sido responsable de buena parte de la sismicidad registrada en Tenerife en los últimos años. Existe además un indicador independiente que apunta en la misma dirección: el aumento del flujo difuso de dióxido de carbono en el cráter del Teide observado desde 2016.

Dicho de otro modo, lo que se registró no es magma abriéndose paso hacia la superficie, sino gases y líquidos calientes moviéndose por las fracturas del subsuelo. Domínguez precisó además que la deformación del terreno se mantiene, pero que el estado de actividad del sistema volcánico no ha cambiado respecto al año anterior. El Pevolca no activó ningún nivel de alerta y no se emitió ninguna recomendación especial para la población.

Hay un matiz que explica por qué la señal resultó tan desconcertante y que dice bastante sobre el estado del conocimiento volcanológico. Este tipo de registros es habitual en regiones volcánicas de Sudamérica, donde los científicos los identifican con normalidad. Que sea inédito en Tenerife no significa necesariamente que el volcán esté haciendo algo nuevo: puede significar simplemente que ahora hay instrumentos capaces de detectarlo. La isla cuenta con más de un centenar de estaciones de vigilancia entre el IGN e Involcan, lo que la convierte en uno de los territorios volcánicos mejor monitorizados de Europa.

Queda el contexto que conviene no perder de vista. El episodio se produjo en un momento de actividad bajo El Teide sísmica elevada, con más de un centenar de pequeños movimientos registrados en los cuatro días previos a profundidades similares, en una situación que se viene repitiendo desde 2023. La última erupción ocurrida en Tenerife fue la del Chinyero, en 1909. Los científicos sitúan a la isla en lo que denominan una fase muy previa, y reconocen que es imposible predecir si estos movimientos tendrán relevancia a largo plazo. La respuesta, por ahora, es la misma que dan cada vez: seguir midiendo.

Boletines exclusivos

Elige los que quieras recibir. Sin spam, baja en un clic.

Canarias

Canarias

Diario Sólo para suscriptores

Lo esencial del archipiélago cada día. Sucesos, política regional, sociedad y cultura canaria.

Opinión

Opinión

Semanal Sólo para suscriptores

Las firmas más relevantes del periódico, en tu correo cada semana.

Mundo

Mundo

Semanal Sólo para suscriptores

Las claves de la actualidad nacional e internacional, contadas desde Canarias.

Viajes

Viajes

Mensual Sólo para suscriptores

Reportajes de viaje, rincones secretos del archipiélago y escapadas premium.

Espacio

Espacio

Mensual Sólo para suscriptores

Ciencia, exploración espacial y los descubrimientos del IAC contados con rigor.