Un tinerfeño descubrió este lunes en su plato de pescado el parásito Anisakis dentro de una caballada rebozada que estaba comiendo en un local en Fuerteventura, según ha publicado hoy en su página web DIARIO DE AVISOS.

Se trata de un restaurante de pescados situado en la capital, Puerto del Rosario. El afectado comunicó de inmediato los hechos a los camareros que, casualmente, se encontraban en la cocina en ese momento.

Sin embargo, ninguno de ellos sabía qué era el Anisakis y ni siquiera le pidieron disculpas ni le retiraron el plato al afecto, quien se encontraba en la Isla por motivos laborales. “Lo que más me fastidió fue que me miraran como si fuera un maniático raro”, ha contado.

El Anisakis es un parásito que puede hallarse tanto en el pescado como en pulpos o calamares, entre otros cefalópodos, y, de no cocinarse adecuadamente, puede provocar alteraciones digestivas y reacciones alérgicas graves.