La Guardia Civil en Canarias ha destapado varios casos de denuncias falsas en distintas zonas del archipiélago, especialmente en la provincia de Las Palmas, donde varios ciudadanos habrían simulado ser víctimas de delitos con el objetivo de obtener compensaciones económicas de sus compañías aseguradoras.
La investigación, desarrollada por agentes de la Comandancia de Las Palmas, ha permitido esclarecer situaciones en las que los denunciantes afirmaban haber sufrido robos con violencia, hurtos, daños materiales o incluso la sustracción de vehículos, hechos que posteriormente se comprobó que no se correspondían con la realidad.
Tras recibir las denuncias, los agentes iniciaron un minucioso trabajo de investigación basado en declaraciones testificales, revisión de cámaras de seguridad y análisis del uso de dispositivos móviles. Este proceso permitió detectar contradicciones evidentes entre los relatos de los denunciantes y los hechos reales.
Las pesquisas concluyeron que, en muchos casos, los supuestos perjudicados buscaban cobrar indemnizaciones de seguros, recuperar objetos extraviados o incluso evitar responsabilidades derivadas de accidentes de tráfico en Canarias.
Uno de los casos más llamativos fue el de un hombre que denunció haber sido asaltado de madrugada por dos individuos que le sustrajeron varias pertenencias, incluido un teléfono móvil de alta gama. Sin embargo, la investigación reveló que el dispositivo había sido extraviado en un local de ocio, y que el denunciante decidió presentar una denuncia falsa para beneficiarse del seguro y perjudicar al turismo de Canarias.
El papel del turismo en algunos de los casos detectados en Canarias
Otro episodio relevante fue el de un ciudadano que denunció el robo de su vehículo durante la noche. No obstante, el análisis de las cámaras de seguridad permitió comprobar que el coche había sufrido un accidente tras impactar contra mobiliario urbano en Morro Jable. Las imágenes mostraron al propio denunciante abandonando el vehículo junto a otros ocupantes.
Además, la Guardia Civil ha detectado un patrón en zonas turísticas como el municipio de Pájara, en Fuerteventura, donde el elevado número de visitantes aumenta la probabilidad de este tipo de fraudes.
En uno de estos casos en Canarias, un turista afirmó haber sufrido dos robos de dinero dentro de su habitación de hotel. Sin embargo, las investigaciones demostraron que no existían signos de forzamiento, que no se había duplicado la tarjeta de acceso y que los registros de la caja fuerte no coincidían con los horarios señalados en la denuncia.
Este tipo de prácticas, además de suponer un fraude económico, generan un importante consumo de recursos policiales y pueden afectar a la imagen de los destinos turísticos.
“Simular un delito no es una falta menor, es un delito tipificado en el Código Penal”, recuerdan fuentes de la investigación, que advierten del aumento de este tipo de conductas.
El artículo 456 del Código Penal establece que quien denuncie hechos falsos con conocimiento de su falsedad puede enfrentarse a penas de multa de 6 a 12 meses. Además, la simulación de delito puede conllevar sanciones económicas y, en determinados casos, penas de prisión de hasta dos años.
Desde la Guardia Civil en Canrias se insiste en la importancia de denunciar únicamente hechos reales y se advierte de las consecuencias legales de intentar engañar a las autoridades o a las aseguradoras.
Las investigaciones en Canarias continúan abiertas y no se descarta que puedan aparecer nuevos casos similares en otras zonas del archipiélago en los próximos meses, especialmente en áreas con alta afluencia turística.