Rumbo a Canarias la Guardia Costera sueca abordó este domingo el granelero ‘Hui Yuan‘, un buque de 225 metros de eslora con bandera de Panamá que navegaba desde el puerto ruso de Ust-Luga con destino a Las Palmas de Gran Canaria. La operación se produjo después de que un avión de vigilancia captara al carguero lanzando residuos de carbón al mar Báltico de forma ilegal, en una nueva acción contra la flota fantasma rusa en Canarias y sus rutas hacia el archipiélago.
El abordaje se ejecutó por orden de la fiscalía sueca a las 8:00 hora local de este domingo a la altura de Ystad, en la costa meridional de Suecia. El capitán del buque fue interrogado y admitió haber violado el Código Medioambiental sueco, según confirmó la Guardia Costera en un segundo comunicado publicado horas después. Tras el pago de una fianza, el buque fue liberado esa misma tarde.
«Estamos actuando para incrementar la seguridad marítima y proteger el medio ambiente. Si hay un barco sospechoso, intervenimos» — Daniel Stenling, vicepresidente de operaciones de la Guardia Costera sueca.
La cuarta detención en un mes: la presión sobre la flota fantasma rusa se intensifica
La interceptación del ‘Hui Yuan’ no es un caso aislado. Desde el 6 de marzo de 2026, Suecia ha detenido ya cuatro buques vinculados a la denominada flota fantasma o darkfleet rusa. En una de las operaciones previas, el carguero ‘Caffa17’ fue apresado bajo sospecha de transportar grano ucraniano robado y navegar con bandera falsa de Guinea.
La cadena pública sueca SVT vinculó directamente la operación contra el ‘Hui Yuan’ con la estrategia de tolerancia cero que las autoridades nórdicas aplican contra cualquier infracción cometida por embarcaciones relacionadas con Rusia en el Báltico. Aunque este buque transportaba carbón y no petróleo, el enfoque es claro: cualquier irregularidad es motivo suficiente para actuar.
¿Por qué iba el buque a Gran Canaria? Canarias, eslabón clave de la flota fantasma
Que el destino del ‘Hui Yuan’ fuera Las Palmas de Gran Canaria no sorprende a los expertos en seguridad marítima. El archipiélago canario se ha convertido en un punto estratégico en las rutas de la flota fantasma rusa, situado en el eje de tránsito entre los puertos rusos del Báltico, el norte de África y los mercados asiáticos.
El puerto de Las Palmas funciona como escala habitual para operaciones de bunkering (repostaje de combustible) de buques que, bajo banderas de conveniencia y estructuras de propiedad opacas, transportan mercancías rusas sorteando las sanciones europeas. Según el experto en seguridad marítima Rafael Muñoz, doctor en Marina Civil y colaborador de Canarias7, se estima que entre 2024 y lo que va de 2026 han pasado por aguas canarias unos 600 buques de estas características.
Solo en las últimas semanas, cuatro petroleros de la darkfleet rusa cruzaron aguas de Canarias en apenas tres días, algunos cargados con más de un millón de barriles de crudo y navegando a escasas millas de las costas de Fuerteventura.
El riesgo real para Canarias: vertidos, buques sin seguro y falta de control
La principal amenaza que la flota fantasma rusa plantea para Canarias es medioambiental. Estos buques son en su mayoría petroleros antiguos, con una media de 17 años de antigüedad, que operan con seguros desconocidos o inexistentes y tripulaciones a menudo inexpertas. La desactivación de los sistemas de identificación automática (AIS), los trasvases de carga en alta mar y la navegación en condiciones meteorológicas adversas multiplican el riesgo de accidentes.
El caso del ‘Hui Yuan’ ilustra un peligro concreto: un buque que vierte residuos contaminantes mientras navega rumbo a Gran Canaria. Si ese vertido se hubiera producido en aguas canarias, la responsabilidad habría sido prácticamente imposible de reclamar dada la opacidad de la propiedad del buque.
El Real Instituto Elcano lo ha advertido en un análisis reciente: la estructura de la flota fantasma está diseñada para que, en caso de accidente o vertido, la reclamación tenga «un saldo de cero euros». Las empresas pantalla, los fideicomisos y los cambios constantes de nombre y bandera hacen que identificar al propietario real sea una tarea casi imposible, similar a un «juego de matrioshkas».
«Si este buque se hubiera quedado sin gobierno, el remolcador de altura más cercano con capacidad para sujetarlo habría tardado 10 horas» — Rafael Muñoz, experto en seguridad marítima, sobre el paso de petroleros de la darkfleet por Canarias.
España refuerza la vigilancia, pero los expertos piden más
El Gobierno español participa en un plan de acción del Ministerio de Transportes que contempla el seguimiento de buques implicados en operaciones de trasbordo de hidrocarburos en aguas de Canarias y el mar de Alborán. Sin embargo, los expertos consideran que las medidas son insuficientes.
Rafael Muñoz lamenta que España carezca de un cuerpo de guardacostas operativo en el mar similar al de otros países europeos y que la Armada, que debería asumir esa función, no mantenga una presencia permanente en las aguas circundantes al archipiélago. La diputada de Coalición Canaria Cristina Valido ya advirtió en el Congreso de que no existe información pública suficiente sobre el número, procedencia o estado de estos buques cuando navegan cerca de las islas.
El fantasma del Prestige —aquel petrolero con bandera bahameña, capital liberiano, armadores griegos y carga ruso-suiza que provocó la peor catástrofe medioambiental de la historia de España— sigue muy presente. La diferencia es que ahora no se trata de un buque aislado, sino de una flota de cientos de embarcaciones que cruzan regularmente las aguas de Canarias sin control efectivo.
El granelero abordado este domingo reúne todos los elementos que definen a la flota fantasma rusa en Canarias: un buque con bandera de conveniencia (Panamá), procedente de un puerto ruso (Ust-Luga), con destino a un punto estratégico del Atlántico (Las Palmas) y captado cometiendo un delito medioambiental en aguas europeas. Esta vez fue Suecia quien lo interceptó a miles de kilómetros de Canarias. La pregunta que se hacen los expertos es qué habría ocurrido si el vertido se hubiera producido frente a las costas del archipiélago.