Travis Stackhouse, de 19 años, mató a su hijo de 5 después de que este se comiera el último trozo de tarta que le habían regalado a su padre.

Los hechos tuvieron lugar en la ciudad de Milwaukee (Estados Unidos). Según informaron los medios locales, Travis había propinado un fuerte puñetazo en el estómago del menor y otro en su cara. Posteriormente, el padre se habría ido de fiesta con sus amigos.

Por su parte, la madre del niño y en ese momento pareja del autor de los hechos alertó a los servicios de emergencias, después de que el menor presentara molestias en su abdomen.

Efectivamente, los médicos detallaron en su informe que el niño sufrió un desgarro abdominal y además tenía los riñones magullados y una glándula suprarrenal rota. Asimismo, la víctima presentó hematomas en los ojos, corte en el labio y una laceración en el esternón.

Travis Stackhouse afirmó a las autoridades que había golpeado a su hijo porque se comió el pedazo de pastel junto a sus dos hermanos. La Fiscalía acusó finalmente al agresor de un delito de homicidio culposo en primer grado.