Cerca de Canarias la mañana del domingo 13 de julio de 2025 comenzó con un movimiento sísmico que ha captado la atención de los expertos y residentes del Atlántico oriental. A las 09:38 (hora GMT), se registró un terremoto de magnitud 4.2 en la zona comprendida entre las Islas Azores y Cabo de San Vicente, con una profundidad estimada de 31 kilómetros. Aunque el epicentro se encuentra alejado de las Islas Canarias, la proximidad geográfica ha despertado el interés de los servicios de vigilancia sísmica y de la población local.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) confirmó el evento sísmico y lo clasificó como de tipo tectónico, sin que hasta el momento se hayan reportado daños materiales ni víctimas. Sin embargo, el temblor ha sido percibido levemente en algunas zonas costeras del archipiélago canario, especialmente en puntos elevados de Tenerife y La Palma, donde algunos ciudadanos afirmaron haber sentido una ligera vibración.
Los sismos o terremotos en esta región del Atlántico no son infrecuentes, ya que se encuentra en una zona de interacción entre las placas tectónicas euroasiática y africana. La actividad sísmica en el entorno de Azores y Cabo de San Vicente suele estar relacionada con procesos de subducción y desplazamientos de fallas submarinas, lo que genera movimientos que pueden alcanzar magnitudes moderadas como el registrado hoy.
Terremoto en Azores: ¿riesgo para Canarias?
Aunque el terremoto no ha generado alerta de tsunami ni se espera una réplica significativa, los expertos del Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) han iniciado un seguimiento detallado del evento. La vigilancia sísmica en Canarias se mantiene activa, especialmente tras los enjambres sísmicos registrados en Tenerife durante los últimos días, que han incluido más de diez movimientos de baja magnitud en la zona sur de la isla.
Este tipo de sismos, aunque no peligrosos por sí solos, sirven como recordatorio de la dinámica geológica que caracteriza al entorno atlántico. La interacción constante entre placas tectónicas convierte a esta región en un laboratorio natural para el estudio de la sismología y la prevención de riesgos geológicos.