El presidente del Cabildo, Pedro Martín, declara de emergencia la obra de reparación y aumenta la producción de agua desalada en Granadilla para que los agricultores no sufran las consecuencias.

La rotura de una tubería perteneciente a la empresa pública Balten, encargada de la distribución del agua para el riego en la isla de Tenerife, provocó a las 18.50 horas de ayer un vertido en el litoral de Santa Cruz próximo a la Urbanización Los Moriscos, en Hoya Fría. Aunque en un principio se temía que fueran aguas negras dado el color que adquirió el mar, afortunadamente se confirmó que se trataba de aguas tratadas, depuradas y regeneradas, según informaron fuentes del Cabildo de Tenerife. La presión del agua fue tal que rompió una de las vigas sobre las que se apoyaba la tubería y arrastró consigo tierra y piedras hasta llegar al mar.

Descartado el problema de la contaminación y cerrado desde el primer momento el circuito de transferencia, la principal preocupación del Cabildo durante las primeras horas del percance era reparar lo antes posible la avería, pues dicha tubería es la encargada de suministrar el agua de riego para las zonas agrícolas del sur y este accidente ha ocurrido en pleno mes de agosto.

Pedro Martín, presidente de la Corporación insular, informó a DIARIO DE AVISOS de que hoy “se declararán de emergencia las obras para evitar dilaciones en la adjudicación de los trabajos que deben efectuarse y, paralelamente, se ha decidido aumentar la producción de agua desalada en Granadilla de Abona para suministrarla a los agricultores. La reparación no debe durar más de una semana”.

Con esta rápida actuación del Cabildo tinerfeño se podrá evitar que los principales damnificados, los agricultores del sur de Tenerife, noten el impacto de la avería en sus tierras. “Estamos analizando las razones o motivos del incidente: si cedió el terreno o fue una avería de carácter técnico”, afirmó a Martín a este periódico. La primera hipótesis, según explicó el consejero insular de Agricultura, Javier Parrilla, es que la tubería se desplazara, desencajándose y provocando el vertido. En cuanto a las aguas depuradas del depósito de Balten, el presidente del Cabildo explicó que de momento las están almacenando, pero su capacidad “tiene un límite. Estamos estudiando una alternativa provisional que no descarta el vertido al mar de estas aguas depuradas hasta que exista un empate provisional de la tubería para reanudar la evacuación del agua hacia el sur”. Desde el primer momento del incidente, que ocasionó también que la carretera se llenase de agua, piedras y tierra, se trasladaron al lugar técnicos de Emmasa y del Consejo Insular de Aguas, así como responsables de Balten, para evaluar los desperfectos y causas de la rotura de la tubería, y efectivos de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife y del Cecopal y Urbaser, que limpiaron toda la zona de inmediato.

Colaboración entre instituciones

Hasta el lugar de los hechos se desplazaron la alcaldesa de Santa Cruz de Tenerife, Patricia Hernández, y el consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Javier Parrilla, así como el concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento capitalino, José Ángel Martín, para conocer de primera mano la situación y la opinión de los técnicos.

La alcaldesa de Santa Cruz, después de comprobar que ninguna de las viviendas que se encuentran cerca del lugar del incidente había sido afectada, se mostró satisfecha con la rapidez de respuesta del dispositivo del Ayuntamiento capitalino y el Cabildo tinerfeño. “Ahora el objetivo es trabajar rápido para que el Sur vuelva a recibir agua para el riego, porque estamos en pleno verano”, aseveró Hernández. “Se trabajará toda la noche con grupos electrógenos para resolver el problema en tiempo récord”, añadió.

Por su parte, José Ángel Martín manifestó que, aunque se trata de una infraestructura del Cabildo, el Consistorio capitalino se ha puesto a total disposición del mismo para lograr una solución eficaz a la mayor brevedad posible. El suceso no afectará de ninguna forma a los vecinos de Santa Cruz, confirmaron tanto Martín como el consejero insular Javier Parrilla.

Fotografías