El ‘Kamikaze’, de unos 20 metros de altura, conduce en su descenso a un canal lleno de agua que espera a los valientes usuarios para reducir drásticamente su velocidad.

Tenían planeada una tarde divertida. La escocesa Toni Steedman se dirigía con su esposo Adam a celebrar el 32 cumpleaños de este en el Aqualand de Costa Adeje, en Tenerife, pero después de lanzarse en la atracción ‘Kamikaze’, la joven, de 25 años, tuvo que ser operada de urgencia.

El ‘Kamikaze’, de unos 20 metros de altura, conduce en su descenso a un canal lleno de agua que espera a los valientes usuarios para reducir drásticamente su velocidad. “Los empleados que están para velar por la seguridad de los usuarios no me dijeron que debía doblar las manos delante de mi cuerpo y cruzar las piernas. Todo fue muy rápido”, declaró Toni al diario británico The Sun.

Accidente en el tobogán: “Todo lleno de sangre”

Después de levantarse y salir del agua se mareaba una y otra vez. “Quería ir al baño, pero luego noté que entre mis piernas todo estaba lleno de sangre por lo que alguien llamó a un médico”, explicó la joven. Al llegar al lugar el sanitario le pidió a la turista que abriera las piernas para un primer examen: “Fue cuando más sangre salió, y entonces me dijo que las cerrara de nuevo rápidamente”, recuerda horrorizada Toni.

La joven fue conducida en ambulancia al hospital Quirónsalud Costa Adeje, donde los médicos trataron desesperadamente de detener el sangrado de su útero para, finalmente, trasladarla al Hospital Universitario de Canarias, donde le realizaron una cirugía para reparar la laceración. Resultó ser de 7 centímetros y le causó un pérdida de sangre de 2 litros, casi fatal.

¿Se pudo prevenir el accidente?

Toni pudo dejar el hospital después de tres días ingresada. Las lesiones internas, sin embargo, tardarían en sanar más tiempo. Para la escocesa, la falta de instrucciones de seguridad claras antes de utilizar la atracción fue la causa de su accidente: “No me dijeron nada antes de que me lanzara. Podrían haber evitado el accidente “, dijo a The Sun.

El ‘Kamikaze’ de Aqualand es considerada una de las atracciones más rápidas de Tenerife, por lo que el canal de agua al final del descenso provoca una brusca desaceleración. Los visitantes deben mantener las piernas cruzadas entre sí. Además, los brazos siempre deben cruzarse sobre la parte superior del cuerpo, para evitar contusiones y rasguños accidentales.

“Me preocupaba no ver nunca más a mis hijos”

Entonces, asustada y sin conocer el alcance real de las heridas, Toni, madre de dos hijos, le dijo a Adam que cuidara de los niños: “me preocupaba no volver a verlos nunca más”. Viajó de regreso a Reino Unido el 20 de mayo en una silla de ruedas y asistida durante todo el trayecto, en donde fue nuevamente revisada por un equipo médico.

“Afortunadamente podré volver a tener hijos”, concluyó Toni.

SOBRE LA NOTICIA

La pareja viajó hasta Playa de Las Américas, destino muy popular entre los turistas británicos, el 15 de mayo de 2017 y compró su ticket para visitar el parque acuático al día siguiente. La accidentada lo cuenta ahora, en un reportaje exclusivo de The Sun. No ha sido este el último accidente grave en un parque acuático en España.