El medio digital EsTenerife.com que forma parte de Canariasenred.com, ha tenido acceso al informe del Diputado del Común en el que se hace un relato espeluznante de la situación de las residencias de mayores en Canarias donde han encontrado un grave deterioro físico y de limpieza en varias instalaciones de las islas, incluso refieren dos casos de brotes de sarna entre los residentes y la presencia de ratas en zonas de cocina, de hormigas en diferentes partes de las instalaciones, llegando incluso a las habitaciones de las personas residentes , chinches y cucarachas.

Esta institución que debería de ser un referente para el gobierno, que no contó con la colaboración de la Consejería de Derechos Sociales del Gobierno de Canarias a pesar de haberlo solicitado en varias ocasiones, logró trabajar con 25 centros de Las Islas -seis de Gran Canaria, 10 de La Palma, cuatro de Lanzarote, y nueve de Tenerife- en los que, según el propio informe, “resulta indescriptible la conmoción que produce encontrar esta falta de higiene y salubridad en los centros, sin ser detectada por las administraciones encargadas de inspeccionar y velar por el funcionamiento en los recursos para personas mayores, y, a su vez, sin ser desvelada por familiares u otras personas que acceden a las instalaciones”.

Este informe, a pesar de responder al trabajo realizado en 2019 por la Adjunta al Diputado del Común de protección de los derechos de las personas mayores, María Milagros Fuentes González, por una Trabajadora Social y por un administrativo de esta institución, no ha sido presentado por la Diputación del Común. Fue ‘destapado’ a primera hora de esta mañana por el periodista Javier Rodríguez de la Cadena Ser en Tenerife.

Los redactores de este trabajo, tras su tarea de inspección, “apelan, a la responsabilidad social de trabajar por un mínimo de bienestar de las personas mayores de Canarias“.

Destaca la adjunta al Diputado del Común que “dos centros declaran brotes de escabiosis o sarna afectando a varias de sus personas usuarias, infestaciones por chinches en habitaciones, colchones e interruptores, personal sin las medidas de protección individual, sobre todo, en personal de cocina.

Asimismo, el informe que dirige María Milagros Fuentes González, señala que encontraron que algunos trabajadores “usaban el mismo par de guantes para varias funciones, como aseo personal de los residentes, limpieza de instalaciones o apoyo en la alimentación”.

También pudieron detectar “baños con evidentes signos de suciedad, colchones en desuso apilados en zonas comunes y pasillos, comedores con restos de la anterior comida, pasada más de una hora después de haberse efectuado, tanto sobre la propia mesas como por suelo, pasillo, etcétera”.

Entre las irregularidades detectadas por la adjunta el Diputado del Común destacan también “múltiples incidencias, algunas muy graves por tener consecuencias para la salud de los residentes y otras muchas relacionadas con la falta de mantenimiento, como humedades, roturas, daños materiales de la edificación con el descuido y la insuficiencia de limpieza, lavado de pavimentos, cocinas y demás instalaciones. Humedades en las habitaciones, paredes descascarilladas, con pintura decolorada o con claros signos de falta de pintura”, señalan.

El trabajo de la Diputación del común también hace referencia a “mobiliario desgastado y con roturas; camas antiguas usadas como cabeceros sin soportes, material de rehabilitación o gimnasio con capas de herrumbre, dormitorios con acumulación de enseres, sin orden ni limpieza, pavimentos con escasa limpieza y apreciándose pringoso, colillas amontonadas en las puertas de salidas, espacios habilitados como peluquería con los residuos orgánicos acumulados por un largo periodo de tiempo”.

Pero el informe, de 68 páginas, no acaba ahí. En las zonas comunes, los redactores encontraron “evidentes deficiencias por desuso, maderas astilladas, balcones con ventanas desajustadas y sin el correspondiente cierre” y en las cocinas constataron que “no existen las debidas protecciones de mosquiteras, en ventanas abiertas a espacios abiertos, que dan a zonas utilizadas como vertedero de los propios desechos de las cocinas”.

En definitiva, todo un cúmulo de situaciones impresentables que aparecen en este informe, entregado al Parlamento de Canarias y que no ha recibido la autorización para ser presentado, aunque también hay que señalar que este trabajo, de 2019, tampoco ha sido mencionado por la propia Diputación del Común que, antes el pasado verano, presentó su informe de gestión sin dar cuenta de todas estas irregularidades investigadas por la propia institución y que ahora trascienden gracias a la labor periodística de la Cadena Ser y del resto de medios informativos, como EsTenerife, que hoy difunden incluso a nivel nacional, el contenido de este macabro informe.