Alertan del riesgo de contagio de la viruela del mono en el Carnaval de Santa Cruz

La Dra. Marina Rodríguez, directora de Dermaten Clínicas en Santa Cruz de Tenerife, alerta de que la viruela del mono en Carnaval puede ser un combinado peligroso. Según indica: “Debemos tener en cuenta que el número de casos reportados va en aumento y uno de los focos detectados se encuentra en Canarias. La aparición de este nuevo brote nos obliga a informar a la población y hacerla consciente del riesgo de infección de este nuevo patógeno mediante contacto estrecho, fluidos y relaciones sexuales de riesgo”.

La Dra. Rodríguez recuerda que no existe vacuna ni tratamiento para esta patología, ya que las medidas que se pueden adoptar son tan solo paliativas de la clínica febril con analgesia. “El hecho de usar preservativo en las relaciones sexuales no es un factor que proteja de este patógeno de forma eficiente, ya que las lesiones pueden hallarse también en la mucosa oral, en la cara, en el cuello, en las extremidades, etc”, explica.

“La proximidad de las fiestas de Carnaval en Tenerife unida al nuevo brote de esta zoonosis nos obliga a alertar a la población de los riesgos que se presentan en las próximas fechas”. Por ello, aclara a la población que ante la aparición de cualquier lesión roja, inflamada, con pus en cara o cuerpo unida a una exposición de riesgo previa debe hacerle acudir de forma urgente a su dermatólogo o médico de familia. Es la forma de tener precaución con la viruela del mono en Carnaval.

VIRUELA DEL MONO EN CARNAVAL

La viruela del mono es una viriasis poco frecuente. Los primeros casos se identificaron en el Congo en 1970. El brote actual tiene la peculiaridad de ser la primera vez que se notifica transmisión en Europa sin relación con África occidental o central.

El agente causante es un virus de la familia Poxviridae, que se transmite a través del contacto cutáneo directo con un animal o humano infectado, sangre u otros fluidos corporales.. El periodo de incubación es de 1-3 semanas. Se puede contagiar como un resfriado por gotitas respiratorias si se permanece suficiente tiempo con la persona infectada o bien mediante contacto estrecho, contacto sexual (documentado sobre todo en HSH), madre-hijo o incluso mediante el contacto con ropa o ropa de cama.

Clínicamente suele tratarse de una enfermedad autolimitada, recuperándose las personas en unas 2-4 semanas en la mayoría de los casos. Suele presentarse fiebre, cuadro gripal, ganglios inflamados, erupción facial que posteriormente se extiende al resto del cuerpo. Sin embargo, pueden existir complicaciones como bronconeumonía, sepsis, encefalitis, afectación cornean- pérdida de visión, cicatrices cutáneas permanentes.

No hay actualmente vacuna ni tratamiento específico, siendo solo sintomático. Los pacientes con infección activa deben aislarse, usando mascarilla para cualquier contacto imprescindible.