Amber Heard acusa a su exmarido Johnny Deep de violarla utilizando una botella rota

Amber Heard (foto ELIZABETH FRANTZ /REUTERS).

Amber Heard (36 años) ha vuelto a subir al estrado del tribunal de Fairfax, en Virginia, este jueves, 5 de mayo, para realizar su defensa y aportar su testimonio en el juicio que la enfrenta a su expareja Johnny Depp (58). La actriz explicó escabrosos detalles de su vida en común y respondió a las preguntas de su abogada durante más de cinco horas.

Según contó Heard durante su segundo día de declaración ante el juez, Depp la agredió en un avión privado que volaba desde Boston a Los Ángeles, y en el que el actor preguntó insistentemente sobre su relación con James Franco (44). Y es que la actriz había rodado unas escenas con el actor en la película The Adderall Diaries, y según ha contado Amber en sala judicial, Johnny se mostró muy celoso.

«Él me llamó puta», dijo Heard sobre el incidente, supuestamente acontecido en 2014 frente a otras personas de su equipo. A continuación, la actriz se levantó de su asiento y dejó de responder a Depp, tras lo que él la golpeó, de acuerdo con su testimonio. «No me dolió, sencillamente me dio vergüenza que hiciera eso delante de otros», detalló la actriz.

Amber Heard volvió a derrumbarse en el estrado este jueves, 5 de mayo, en su segundo día de testimonio.
Amber Heard volvió a derrumbarse en el estrado este jueves, 5 de mayo, en su segundo día de testimonio.

Una vez más, durante el relato de Amber en el estrado, Depp se encontraba sentado frente a ella, en la primera mesa junto a su equipo de abogados, y evitando tener contacto visual con su expareja, aunque en ocasiones se retorció en su asiento.

La actriz aprovechó su turno en el estrado para presentar documentos gráficos y sonoros de sus acusaciones como, por ejemplo, un audio supuestamente grabado en el mismo vuelo en el que Depp la pegó y en el que se escucha al protagonista de Piratas del Caribe aullar sin aparente sentido. Heard indicó que ese momento se produjo después de que el actor se encerrara en el baño para drogarse.

A lo largo de su declaración, tanto el jueves como el miércoles, Heard describió a Depp como un hombre violento, incapaz de controlar su agresividad y con serios problemas de adicción a las drogas.

De hecho, la actriz mostró una serie de fotografías tomadas en diferentes momentos, en las que Depp aparece tirado en el suelo de un hotel y en circunstancias similares, aparentemente bajo los efectos de las drogas. «No había nadie que me respaldara, así que empecé a tomar fotos», justificó Heard, quien llegó a proyectar una imagen de su cama rota, presuntamente tras una violenta discusión.

La actriz ha aportado fotografías con lesiones supuestamente producidas por Depp durante sus peleas.
La actriz ha aportado fotografías con lesiones supuestamente producidas por Depp durante sus peleas (EFE).

Hacia el final de su intervención, el abogado de la actriz, Elaine Bredehoft, pidió que Heard aclarase si Depp la penetró con una botella de cristal. «No me puedo creer que tenga que hacerlo», sostuvo antes de indicar que, durante su estancia en Australia en 2015, el actor introdujo varias veces una botella hasta que su vagina comenzó a sangrar.

De ese mismo viaje a Australia hay una acusación inversa. La semana pasada, Depp dijo que Heard le atacó con una botella de vodka por la que perdió un trozo de dedo que tuvo que ser reconstruido, algo que la actriz negó ya que, según ella, la lesión se produjo por un ataque de rabia en el que el actor golpeó su mano contra varios objetos, incluido su teléfono móvil.

La defensa de Heard entregó fotografías en las que se ve los destrozos que provocaron en la mansión en la que se alojaban en Australia, con trozos de cristal y sangre por el suelo, tal y como detallaron otros testigos que hablaron previamente en el juicio.

Depp y Heard estuvieron casados entre 2015 y 2016, y el juicio que les enfrenta se debe a que el actor presentó una demanda por difamación reclamando 50 millones de dólares por un artículo de opinión que ella escribió en 2018, en el que lo calificó a él como una “figura pública que representa el abuso doméstico”.