El Balayo, la única playa tinerfeña con acceso privado

Una playa de Tenerife en la costa de Anaga, la de El Balayo, es la única de la Isla que mantiene un acceso privado. Esto, aunque es ilegal sobre papel, como se recoge en la Ley de Costas, es una realidad que se vive en Santa Cruz de Tenerife desde hace al menos 40 años: “El acceso a la playa de El Balayo está cerrado por una verja que han colocado los propietarios de las viviendas a pie de playa”, denuncia Tino Guzmán, concejal socialista del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.

Esta zona de baño privatizada se encuentra exactamente a escasos kilómetros de Igueste, en una de las múltiples curvas de la carretera que sube desde San Andrés (TF-121). Este serpenteante camino permite llegar a pie de costa, donde una playa de arena negra se abre al mar. Pero el problema, como se ha venido denunciando, es que no se puede llegar hasta ella porque una puerta de metal, colocada por los vecinos, impide el paso.

Aunque esta denuncia, de la que se ha hecho eco DIARIO DE AVISOS en varias ocasiones, tiene un recorrido de varias décadas, el concejal socialista ha vuelto a exigir este jueves al Consistorio capitalino que “inmediatamente y, en todo caso, antes de finalizar este mandato, habilite una servidumbre de paso a la playa de El Balayo para que sea realmente de acceso público y deje de estar privatizada”.

La zona conocida como El Balayo se encuentra situada entre Igueste de San Andrés y el pueblo pesquero de San Andrés. La arena negra y la escasa afluencia de personas son su principal atractivo. Las formas de acceso disponibles hoy en día serían en barco o a través de un barranco.

Zona de acceso a la playa.

Y es que, como detallan en el portal de senderismo Rutas de Tenerife, antes de llegar a la playa hay unas edificaciones de propiedad privada, las cuales tienen una carretera de cemento habilitada desde un poco más adelante del punto indicado de comienzo que permanece cerrada con una verja. 

Por otro lado, en este portal se indica que, aunque los vecinos no pueden impedir el acceso a través del barranco, que es más largo que el de cemento, durante años “solía haber perros sueltos que amenazaban al pasar las viviendas”.

Otro de los puntos de interés que hay en la misma playa es la Cueva del Agua, cuya historia cuenta que el famoso pirata Cabeza de Perro surtía de agua aquí a sus naves. De hecho, la zona del Balayo estaría muy relacionada con la historia del famoso pirata.