Un grupo de delfines escolta a un nadador para salvarle del ataque de un tiburón

Imagine estar nadando plácidamente en mar abierto, algo que, obviamente entraña riesgos, y, de repente, ser rescatado por un grupo de delfines. Y la palabra es rescatado, pues la aparición de estos animales se debe a la amenaza de un tiburón que se encontraba muy cerca de su posición. Eso es lo que le pasó a Adam Walker en Nueva Zelanda.

Walker se encontraba nadando en mar abierto cuando vio que, algunos metros por debajo de su posición, se encontraba un tiburón. Casi sin darle tiempo para reaccionar, contempló como un grupo de delfines se acercaba rápidamente a él “comenzando a nadar en círculo” con el fin de mantenerlo a salvo, como él mismo interpretó: “No puedo decir si los delfines vinieron a ayudarme en grupo porque no pueden hablarme, pero sí puedo decir que después de unos minutos el tiburón desapareció y los delfines se quedaron conmigo durante otros 50 minutos, lo que fue una experiencia increíble”.

Lo que sí es evidente es que la inteligencia de los delfines es superior a la del resto del mundo animal. 

Los delfines mulares macho forman la mayor red de alianzas multinivel conocida sin contar con los humanos, según ha demostrado un equipo internacional dirigido por investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido), según publican en la revista ‘The Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS). Estas relaciones de cooperación entre grupos aumentan el acceso de los machos a un recurso disputado.

Los científicos, junto con sus colegas de la Universidad de Zúrich (Suiza) y la Universidad de Massachusetts (Estados Unidos), analizaron los datos de asociación y consorcio para modelar la estructura de las alianzas entre 121 delfines mulares adultos del Indo-Pacífico en la Bahía del Tiburón, en Australia Occidental.

Los delfines macho de la Bahía del Tiburón, en Australia, forman alianzas de primer orden de dos o tres machos para cooperar en la búsqueda de consorcios con hembras individuales. Las alianzas de segundo orden, formadas por entre cuatro y 14 machos no emparentados, compiten con otras alianzas por el acceso a las hembras y las alianzas de tercer orden se producen entre alianzas de segundo orden que cooperan.

La doctora Stephanie King, coautora del estudio y profesora asociada de la Facultad de Ciencias Biológicas de Bristol, explica que “la cooperación entre aliados está muy extendida en las sociedades humanas y es una de las características de nuestro éxito. Nuestra capacidad para establecer relaciones estratégicas y cooperativas a múltiples niveles sociales, como el comercio o las alianzas militares tanto a nivel nacional como internacional, se creía única en nuestra especie”, añade.

“No sólo hemos demostrado que los delfines mulares macho forman la mayor red de alianzas multinivel conocida fuera de los humanos –destaca–, sino que las relaciones de cooperación entre grupos, más que el simple tamaño de la alianza, permite a los machos pasar más tiempo con las hembras, aumentando así su éxito reproductivo”.

Por su parte, el doctor Simon Allen, profesor titular de la Facultad de Ciencias Biológicas de Bristol, que contribuyó al estudio, subraya que este trabajo ha demostrado “que la duración durante la cual estos equipos de delfines macho se unen con las hembras depende de que estén bien conectados con aliados de tercer orden, es decir, los lazos sociales entre alianzas conducen a beneficios a largo plazo para estos machos”.

Se pensaba que la cooperación intergrupal en los humanos era única y dependía de otras dos características que distinguen a los humanos de nuestro ancestro común con los chimpancés, la evolución de los vínculos de pareja y el cuidado parental por parte de los machos.

“Sin embargo, nuestros resultados muestran que las alianzas intergrupales pueden surgir sin estas características, a partir de un sistema social y de apareamiento más parecido al de los chimpancés”, afirma Richard Connor, profesor emérito de la Universidad de Massachusetts y ahora afiliado a la Universidad Internacional de Florida, que codirigió el estudio con el doctor King.

La publicación de la importancia del tercer nivel o de las alianzas intergrupales en los delfines en 2022 tiene un significado especial, ya que el equipo celebra el 40º aniversario del inicio de la investigación sobre los delfines de la Bahía de los Tiburones en 1982 y el 30º aniversario de la publicación en 1992 de su descubrimiento de los dos niveles de formación de alianzas masculinas, también publicado en ‘The Proceedings of the National Academy of Sciences’.

El doctor Michael Krützen, autor del estudio y director del Instituto de Antropología de la Universidad de Zúrich, señala que “es raro que una investigación sobre animales no primates se lleve a cabo desde un departamento de antropología, pero nuestro estudio demuestra que se pueden obtener importantes conocimientos sobre la evolución de características que antes se consideraban exclusivamente humanas examinando otros taxones altamente sociales y de gran cerebro”.