El invierno de 2020 ha sido el más cálido en España del siglo XXI.

El invierno de 2020 ha sido el más cálido en España del siglo XXI.

La primavera  de 2020 será probablemente más cálida de lo habitual en España, y más seca de lo normal en el tercio norte, especialmente en Galicia y Asturias. La estación, que comenzará el próximo 20 de marzo a las 04:50h, hora peninsular española, y que llega después del invierno más cálido del siglo XXI y el segundo más cálido desde que hay registros, según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología. Así lo concluye la AEMET en su informe trimestral, normalmente presentado en una rueda de prensa que no ha podido celebrarse por las medidas para frenar la expansión del coronavirus.

El documento pone de manifiesto que el pasado invierno ha sido de los más cálidos de los que se tienen registros, y el más caluroso del presente siglo, con una temperatura media de 9,7ºC, 1,8ºC por encima de lo habitual. Durante este tiempo, se han batido récords de temperatura más elevada, con unas máximas registradas en el Aeropuerto de Valencia (29,6ºC) o en el aeropuerto Tenerife Sur (31,9ºC). Por otra parte, las precipitaciones han destacado por su variabilidad espacial y temporal. Diciembre y enero fueron meses húmedos, pero febrero fue extremadamente seco, el más seco desde 1965. Este invierno en el Delta del Ebro fue extremadamente húmedo pero muy seco en País Vasco, Canarias y Ceuta. También la AEMET destaca en su informe, el intenso episodio de polvo atmosférico del Sáhara que afectó a la totalidad del archipiélago canario.

En cuanto a la temperatura, la AEMET observa que en el próximo trimestre hay una mayor probabilidad de que se sitúe en valores superiores a los normales en España de acuerdo con el periodo de referencia 1981-2020. El escenario más probable apunta a que en la Península y Baleares esa temperatura media trimestral estará, al menos, 0,5ºC por encima de lo normal, aunque en algunas zonas ese valor va a ser francamente superior.    

El invierno que llegará a su fin este viernes fue muy cálido o extremadamente cálido en la mayor parte de la España peninsular, mientras que fue muy cálido en Baleares y entre cálido y muy cálido en Canarias. En general, las anomalías térmicas fueron mayores en las regiones montañosas y en zonas elevadas de las mesetas. Además, se ha caracterizado por los escasos episodios fríos que, además fueron poco intensos. En concreto, destacan el de los días 12 a 14 de enero, que tuvo temperaturas bajas, sobre todo las mínimas y que han sido los días más fríos de la estación en muchas zonas. Además, también hubo otro episodio, entre los días 19 y 21 de enero, cuando llegó la borrasca Gloria, que provocó un temporal de viento, nieve, lluvia y oleaje, con temperaturas por debajo de las normales, especialmente las máximas. En cuanto a diciembre y febrero, no se registraron episodios fríos significativos.

En cuanto a las precipitaciones, la AEMET concluye que el invierno alcanzó una precipitación cercana a la normal para el conjunto de la estación, ya que se ha recogido una media de 192 litros por metro cuadrado, lo que supone un 4 por ciento menos del valor trimestral para el periodo 1981-2010. El trimestre comenzó con un diciembre y un enero húmedos pero terminó con un febrero extremadamente seco, de hecho, ha sido el febrero más seco desde 1965.

Sin embargo, la distribución ha sido muy variable tanto en el tiempo como en el espacio, ya que el invierno ha sido húmedo o muy húmedo en un área que va de Aragón, Cataluña hasta Murcia, en zonas del oeste de Castilla y León y en Baleares. En algunas áreas cercanas a Baleares, las provincias de Teruel y Zaragoza y en el Delta del Ebro ha resultado incluso extremadamente húmedo pero, por el contrario, ha sido seco o muy seco en el País Vasco, Canarias y en la ciudad autónoma de Ceuta. En la ciudad autónoma de Melilla el invierno ha sido extremadamente seco.

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