Astrónomos descubren una atmósfera en un planeta similar a la Tierra
Los astrónomos de Harvard detectan helio escapando de LHS 1140 b, un exoplaneta rocoso en la zona habitable, en el descubrimiento más importante para la búsqueda de vida fuera del sistema solar.
Los astrónomos han detectado por primera vez una atmósfera que rodea un planeta rocoso similar a la Tierra en la zona habitable de otra estrella. El descubrimiento, publicado en la revista Science, marca un hito fundamental en la búsqueda de mundos potencialmente habitables más allá del sistema solar y confirma predicciones teóricas que llevaban décadas sin verificación observacional.
El planeta en cuestión es LHS 1140 b, un súper-Tierra ubicada a unos 48 años luz de la Tierra en la constelación de la Ballena. Los astrónomos detectaron helio escapando lentamente hacia el espacio desde su atmósfera, una firma inequívoca de que el planeta mantiene una envoltura gaseosa. El equipo internacional, liderado por el astrónomo Collin Cherubim de la Universidad de Harvard, Eliminar los datos sobre 6,5 horas y las fechas 2024 y 2025, ya que no aparecen en la fuente original, utilizando el espectrógrafo WINERED montado en el telescopio Magellan Clay en el Observatorio de Las Campanas en Chile.
Este logro reviste una importancia extraordinaria porque hasta ahora los astrónomos habían identificado miles de exoplanetas, incluidos varios mundos rocosos dentro de zonas habitables de sus estrellas anfitrionas. Sin embargo, confirmar que alguno de estos planetas retenía una atmósfera durante miles de millones de años había resultado ser un desafío tecnológico formidable.
Cómo los astrónomos predijeron y confirmaron la atmósfera
El descubrimiento no fue accidental, sino resultado de una predicción teórica meticulosa. Cherubim y sus colegas desarrollaron modelos computacionales que predecían que la atmósfera superior de LHS 1140 b contendría helio abundante escapando lentamente al espacio. Este enfoque permitió que los astrónomos buscaran una señal específica en lugar de explorar a ciegas. Cuando analizaron los datos del telescopio, el equipo observó que uno de los planetas candidatos carecía de cualquier atmósfera medible, pero alrededor de LHS 1140 b, el instrumento detectó helio escapando, proporcionando la prueba de que el mundo rocoso seguía manteniendo una atmósfera activa.
Robin Wordsworth, profesor de Ciencia e Ingeniería Ambiental en Harvard y coasesor de Cherubim, explicó el significado histórico del hallazgo: «Hace veinte años nos preguntábamos si otros planetas de tipo terrestre existían. Luego aprendimos que son comunes, y encontramos algunos en la zona habitable. La siguiente pregunta era si alguno de ellos había logrado mantener una atmósfera. Ahora sabemos que al menos uno lo ha hecho.» David Charbonneau, jefe del Departamento de Astronomía de Harvard y coasesor de Cherubim, inicialmente fue escéptico respecto al plan, ya que el concepto se basaba enteramente en una predicción matemática de un fenómeno que los astrónomos nunca habían observado directamente en un planeta rocoso. Sin embargo, los datos cambió su perspectiva.
Lo que los astrónomos descubren sobre la vida en otros mundos
El hallazgo en LHS 1140 b proporciona la evidencia más sólida hasta ahora de que los planetas rocosos análogos a la Tierra en composición y temperatura, y potencialmente capaces de albergar vida, existen más allá de nuestro sistema solar. El planeta orbita una enana roja dentro de su zona habitable, donde las temperaturas y otras condiciones ambientales permiten que el agua líquida permanezca en la superficie. Los astrónomos estiman que la atmósfera que rodea a LHS 1140 b ha perdurado durante más de tres mil millones de años, lo que convierte al planeta en un candidato importante para estudios posteriores sobre habitabilidad potencial.
Una atmósfera es esencial para que un planeta soporte vida tal como la conocemos. El descubrimiento valida modelos teóricos que predicen atmósferas ricas en helio en la parte superior de mundos rocosos y demuestra que las búsquedas desde observatorios terrestres pueden ser una herramienta útil para investigar las atmósferas de exoplanetas rocosos.
La cita debe ser atribuida a David Charbonneau, no a Cherubim Su objetivo es determinar la composición química completa de la atmósfera y eventualmente examinar si LHS 1140 b posee océanos superficiales u otras características asociadas con la habitabilidad. Él y sus colegas también planean aplicar el modelo a búsquedas de planetas comparables, ampliando así el catálogo de mundos potencialmente habitables.
El estudio representa un paso fundamental hacia la comprensión de cómo los planetas rocosos en zonas habitables pueden retener sus atmósferas a lo largo de eones cósmicos. Los astrónomos confían en que futuras observaciones con telescopios avanzados, incluidos los del programa conjunto Rocky Worlds DDT entre el Telescopio Espacial James Webb y el Hubble, contribuirán a caracterizar mejor a LHS 1140 b y otros candidatos similares, acercando la humanidad a responder una de las preguntas más antiguas: ¿Estamos solos en el universo?

