Cuarenta terremotos en siete días en Canarias: repunte en estás zonas que sigen en vigilancia
Magnitud 2,8 en Gran Canaria: el terremoto que rompe el guion de este año en Canarias
Cada vez que en Canarias se habla de terremotos, la conversación va directa al Teide. Es lógico: el complejo de Las Cañadas concentra la inmensa mayoría de los movimientos que se registran en el archipiélago y lleva todo 2026 acaparando titulares. Por eso llama la atención el dato de esta semana: el sismo de mayor magnitud de los últimos siete días no se ha producido allí.
Se registró el miércoles, alcanzó una magnitud de 2,8 según el IGN y se localizó al sureste de Agaete, en Gran Canaria. Es el más fuerte de los aproximadamente cuarenta movimientos contabilizados en el conjunto del archipiélago durante los últimos siete días, y también el mayor de los tres registrados en las últimas veinticuatro horas. Ninguno de ellos alcanza magnitudes que impliquen riesgo, y la mayoría son imperceptibles para la población.
Por qué el foco está siempre en el Teide
La estadística explica esa asociación automática. El informe mensual de vigilancia volcánica del Instituto Geográfico Nacional correspondiente a julio localizó 724 terremotos en el entorno de Canarias, de los cuales 611 se concentraron en la parte central de Tenerife, concretamente en el complejo de Las Cañadas del Teide. Es decir, más del 84% de toda la sismicidad del archipiélago en un mes procedía de un único punto y que PEVOLCA y el IGN siguen con atención los últimos sismos registrados bajo El Teide en Tenerife.
El resto se reparte entre zonas menos mediáticas pero igualmente activas. En el área situada entre Gran Canaria y Tenerife, el IGN localizó ese mismo mes 33 terremotos, con profundidades de hasta 34 kilómetros y magnitudes comprendidas entre 1,1 y 3,1. En el entorno de El Hierro se registraron otros diez, la mayoría con epicentro en el mar. Y el de mayor magnitud de todo julio, un 3,5, no fue del Teide: tuvo su epicentro en el mar, al norte del archipiélago de Canarias.
El terremoto más fuerte registrado en Canarias en los últimos cinco años tampoco fue volcánico. Ocurrió el 22 de mayo, alcanzó magnitud 4,8, se localizó a 60 kilómetros al norte de Gran Canaria y a 30 de profundidad, y se sintió en Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife.
Dos fenómenos distintos en el mismo archipiélago de Canarias
La distinción importa y los organismos de vigilancia la repiten sin descanso. Lo que ocurre bajo Las Cañadas es sismicidad de origen volcánico: eventos híbridos y de baja frecuencia, de magnitudes minúsculas, asociados al movimiento de fluidos hidrotermales en profundidad. Lo que se registra en el mar entre islas o al norte del archipiélago responde en cambio al estrés tectónico regional, genera episodios aislados de magnitud sensiblemente mayor y no anticipa ninguna erupción.
El IGN en Canarias subraya en cada comunicado que este tipo de actividad entra dentro de lo esperable para Canarias, un archipiélago de origen volcánico situado sobre una corteza oceánica en movimiento. La red desplegada supera el centenar de estaciones, equipos y puntos de muestreo fijos, y funciona las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año.
La conclusión más práctica para quien vive aquí es doble y bastante tranquilizadora. La primera: que un sismo se registre fuera del Teide no significa que haya un problema nuevo, sino que el archipiélago se mueve en más sitios de los que suelen aparecer en las noticias. Y la segunda: cuarenta movimientos en una semana con un máximo de 2,8 es, en términos de Canarias, una semana perfectamente normal. La diferencia respecto a hace veinte años no está en el suelo, sino en la cantidad de sensores que hoy escuchan lo que antes pasaba desapercibido.