“Callad y dejad a la árbitra tranquila de una vez. ¿No veis que está llorando? ¡Parad, parad!”. Estas fueron las palabras con las que Diego Pablo se dirigió a la grada durante un partido de alevines en Asturias después de que la árbitra Ana López, de apenas 19 años, estuviera siendo víctima de continuos insultos machistas. Posteriormente, se acercó a la joven para consolarla: “Lo estás haciendo bien”.

Tras finalizar el encuentro, ella se acercó al pequeño para agradecerle el gesto tan valiente. “Me daba pena que llorases y me parece que la situación ha sido injusta. Son los padres los que deben trasmitir otros valores”, afirmó el jugador alevín.

“Es una injusticia, no entiendo qué pasa en el deporte. No sé por qué la gente se pone así delante de niños. No es la primera vez que escucho algo así, en otra ocasión escuché que el fútbol era solo para hombres y que no podía haber árbitras. Eso no debe ser así”, aseguró Ana.