No es necesario gastar mucho dinero para comer saludable. Los supermercados de España están repletos de alimentos que promocionan la buena salud y que, además, cuestan menos de un euro. Las conservas y los congelados han arrastrado mala fama durante algunos años y, aunque realmente algunos son alimentos ultraprocesados, en estas secciones pueden encontrarse alimentos saludables, baratos y listos para consumir.

Las latas de sardina, por ejemplo, son productos que cumplen estas condiciones. De todas formas, muchos de nosotros tendemos a pensar que este pescado ocupa un estamento inferior al pescado fresco e, incluso, algunos congelados. Aunque varía en función de la marca comercial, se pueden encontrar sardinas por menos de un euro o, en el caso de las más caras, alrededor de los dos euros. Es decir, son muy baratas.

Esta puede ser una de las razones por las que este producto puede ser considerado como de segunda. Además, tal y como explica este artículo de EL ESPAÑOL, las sardinas fueron otras de las grandes señaladas a partir de los años 70 del siglo pasado por ser demasiado grasas. Si bien en aquella época las grasas eran consideradas como un nutriente a evitar, hoy en día se sabe que algunas —como las de los pescados— son muy saludables.

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