El episodio de calima que ha dominado el ambiente en Canarias desde el fin de semana tiene las horas contadas. Tras días marcados por la presencia de polvo sahariano, visibilidad reducida y temperaturas impropias del mes de noviembre, un cambio de patrón atmosférico comenzará a notarse a partir del martes. El modelo de predicción europeo ECMWF señala que, durante la tarde, empezarán a registrarse lluvias en Tenerife, La Palma y Gran Canaria, con acumulados que podrían alcanzar al menos 10 milímetros en apenas seis horas. La llegada de estas precipitaciones irá acompañada de un descenso apreciable de las temperaturas.
La situación meteorológica según la AEMET cambiará de manera progresiva y afectará a todo el archipiélago. Canarias pasará así de un ambiente cálido y cargado de polvo en suspensión a otro más fresco, húmedo y nublado. Durante el miércoles, el frente alcanzará también a Lanzarote y Fuerteventura, además de dejar lluvias en La Gomera y El Hierro. Aunque no se esperan precipitaciones intensas, sí se prevén episodios débiles y ocasionales, especialmente en vertientes expuestas al viento del nordeste. Con ello, el archipiélago recuperará un escenario más acorde con las fechas.
Pronóstico del tiempo en Canarias por la AEMET los próximos días

El jueves será una jornada más variable, con lluvias que afectarán especialmente a las islas occidentales y a zonas altas de Gran Canaria. Los chubascos serán más probables en áreas montañosas, aunque también podrían aparecer en el este de La Palma. La calima habrá desaparecido prácticamente por completo a esas alturas, y Canarias disfrutará de un ambiente mucho más fresco en comparación con días anteriores.
De cara al viernes, la tendencia apunta hacia una mejoría progresiva. Aunque aún podrán aparecer algunas precipitaciones débiles en La Palma, Tenerife, El Hierro y Gran Canaria, el cielo tenderá a aclararse en buena parte del territorio. Lanzarote y Fuerteventura contarán con una situación más estable, con cielos despejados desde primera hora. No se descarta, sin embargo, una ligera intrusión de polvo en altura en la provincia oriental, aunque sin afectar significativamente a la calidad del aire. Para entonces, Canarias habrá superado por completo el episodio de calima que marcó el inicio de la semana.
Según la previsión detallada de la AEMET, el martes comenzará con intervalos de nubes altas y restos de polvo en suspensión que se irán disipando. Por la tarde, la nubosidad aumentará en las islas montañosas, especialmente en zonas de interior, donde se esperan las primeras precipitaciones. Las temperaturas descenderán de forma ligera a moderada, reflejando el cambio de masas de aire sobre Canarias.
El miércoles mantendrá la tendencia a la inestabilidad en el norte de las islas de relieve, donde podrán darse lluvias débiles y ocasionales. En las vertientes sur, en cambio, predominarán los cielos poco nubosos salvo intervalos puntuales de nubosidad baja, con posibilidad de precipitaciones al final del día en las islas centrales. El descenso térmico continuará en medianías, dejando un ambiente más fresco y cómodo. A mitad de semana, Canarias ya estará bajo la influencia plena del flujo húmedo del nordeste.
El jueves se caracterizará por cielos nubosos en el norte de las islas más elevadas, donde seguirán existiendo probabilidades de lluvias dispersas, especialmente en el este de La Palma. En el resto del territorio habrá intervalos nubosos que tenderán a aumentar durante la jornada, aunque con baja probabilidad de precipitaciones. Las temperaturas variarán poco, manteniendo el refrescamiento iniciado. Ese día, Canarias vivirá una situación de transición entre la inestabilidad y la mejoría posterior.
El viernes cerrará la semana con nubes en el norte de las islas montañosas, acompañadas de lluvias débiles en algunos puntos, sobre todo en La Palma. Las islas orientales disfrutarán de cielos más despejados y un ambiente tranquilo. Aunque podría reaparecer una ligera calima en altura, no tendrá impacto notable en superficie. Con ello, Canarias completará un cambio de tiempo marcado por el fin del polvo sahariano y la llegada de lluvias moderadas, un respiro bienvenido tras varios días de calima intensa.