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viernes · 16 de octubre de 2026

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Salud

¿Qué compuesto del brócoli promete tratar la ataxia de Friedreich sin cura?

Investigadores australianos descubren que la sulforafana, un compuesto natural del brócoli, puede elevar los niveles de la proteína frataxina deficiente en esta enfermedad neurológica rara que afecta solo a unos 200 australianos.

Brócoli estudio salud
Compuesto del brócoli muestra potencial para tratar ataxia de Friedreich, enfermedad neurológica rara que afecta a unos 200 australianos.

Un compuesto natural presente en el brócoli podría convertirse en la primera terapia viable para tratar la ataxia de Friedreich, una enfermedad neurológica rara e incurable que afecta únicamente a unos 200 australianos. Investigadores de la Universidad Swinburne de Melbourne han demostrado que el sulforafano, sustancia activa que se encuentra en el brócoli, es capaz de aumentar los niveles de frataxina, la proteína deficiente en los pacientes con esta condición devastadora.

El deterioro progresivo de las neuronas en el cerebro y la médula espinal provoca pérdida gradual de coordinación, dificultades en el habla y, en última instancia, compromete la capacidad de supervivencia. Los niños, que representan la mayoría de los pacientes afectados, enfrentan una situación particularmente grave: actualmente no existen tratamientos aprobados específicamente para menores diagnosticados con esta enfermedad, a diferencia de los beneficios preventivos que aportan alimentos como el brócoli.

El equipo liderado por la Dra. Los resultados del estudio publicados el 22 de febrero de 2026 en la revista Antioxidants & Redox Signaling, revelan que el sulforafano del brócoli actúa sobre múltiples vías biológicas implicadas en la enfermedad: aumenta los niveles de frataxina, protege las células nerviosas vulnerables del daño y reduce tanto el estrés celular como la inflamación.

Cómo el brócoli ofrece una solución accesible y segura

Lo que distingue este descubrimiento es su viabilidad práctica. El sulforafano ya cuenta con un historial de seguridad establecido en ensayos previos con niños y adultos, y existen formas purificadas y bioactivas del compuesto disponibles comercialmente. Esto significa que, si los ensayos clínicos posteriores demuestran su eficacia, el brócoli podría acelerar significativamente el camino hacia soluciones terapéuticas reales para las familias afectadas.

La Dra. Este agente terapéutico novel puede dirigirse a la causa subyacente de la enfermedad, mientras ofrece una terapia asequible y accesible en todo el mundo.&quot.

Es crucial aclarar que estos hallazgos no significan que comer brócoli cure la enfermedad. El compuesto debe ser aislado, purificado y estudiado en ensayos clínicos formales antes de poder convertirse en un tratamiento autorizado. Sin embargo, la existencia de sulforafano en forma bioactiva comercial reduce considerablemente los tiempos y costos de desarrollo que caracterizan típicamente a nuevos fármacos.

El desafío de financiar investigación en enfermedades ultra raras como el brócoli

Con solo 200 casos diagnosticados en toda Australia, obtener fondos para ensayos clínicos costosos resulta desafiante incluso para instituciones de investigación de prestigio como Swinburne, donde también estudian los beneficios del brócoli en la salud neurológica.

La Dra. Kwa ha expresado públicamente la necesidad urgente de financiación: «Esperamos obtener fondos para realizar ensayos clínicos y demostrar aún más el impacto positivo que el compuesto del brócoli podría tener en quienes padecen ataxia de Friedreich. Incluso si podemos aumentar la conciencia sobre esta condición debilitante o mejorar la calidad de vida de una sola persona, nuestros esfuerzos habrán valido la pena.» Este enfoque refleja tanto el compromiso científico como la dimensión humanitaria de la investigación médica moderna.

El siguiente paso crucial es la consecución de financiación para iniciar ensayos clínicos en humanos. Estos estudios serán determinantes para confirmar si los prometedores hallazgos de laboratorio se traducen en mejoras reales y medibles en la calidad de vida de los pacientes, tal como ocurre con investigaciones sobre nutrientes presentes en alimentos como el brócoli. Mientras tanto, familias afectadas por la ataxia de Friedreich y organizaciones de investigación como la Alianza de Investigación de Ataxia de Friedreich (FARA) continúan trabajando para elevar la visibilidad de esta enfermedad devastadora y asegurar que los recursos científicos y económicos lleguen a quienes más los necesitan.

Sofía Montalbán
Sofía Montalbán

Periodista e investigadora especializada en misterios históricos, fenómenos inexplicables, arqueología, civilizaciones antiguas y sucesos paranormales

Santa Cruz · sofia@duneslabs.com