Bill Gates vuelve a ocupar titulares tras la publicación de nuevos documentos vinculados al caso Jeffrey Epstein. En esta ocasión, el empresario ha reconocido públicamente haber mantenido aventuras con dos mujeres rusas durante su matrimonio con Melinda French Gates, aunque ha negado cualquier relación con la red de tráfico íntimo de personas que convirtió a Epstein en uno de los nombres más controvertidos de la última década.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos difundió este mes nuevos archivos relacionados con la investigación contra Jeffrey Epstein. Entre millones de documentos, algunos correos electrónicos —incluido uno no enviado— mencionaban al fundador de Microsoft.
Ante sus empleados en la Fundación Gates, el empresario de 70 años abordó directamente la polémica. Confirmó que mantuvo relaciones con una jugadora de bridge rusa y con una física nuclear mientras aún estaba casado. Según explicó, Epstein tuvo conocimiento de esos encuentros personales.
Gates fue claro al calificar ese periodo como un error personal del que se arrepiente profundamente, pero negó haber tenido contacto con víctimas de tráfico sexual o haber participado en actividades ilícitas.
Bill Gates y la reaparición de su nombre en los archivos de Epstein
“Nunca fui a la isla. Nunca conocí a ninguna mujer”, aseguró en declaraciones recogidas por Forbes, refiriéndose a Little St. James, la isla privada en el Caribe que se convirtió en símbolo de los abusos cometidos por Epstein.
Uno de los nombres que ha trascendido en informaciones anteriores es el de Mila Antonova, una jugadora de bridge rusa que habría conocido a Gates alrededor de 2010. Según diversos reportes, Epstein pagó su matrícula en una escuela de programación.

Algunos medios sugirieron que el financiero pudo haber utilizado esa información como forma de presión. Sin embargo, Gates ha insistido en que no existió chantaje ni relación con actividades criminales.
Bill Gates rechaza acusaciones y lamenta su relación con Epstein
En una entrevista reciente con el medio australiano 9News, el empresario calificó como “falsas” las acusaciones derivadas de un correo electrónico en el que Epstein afirmaba que Gates habría solicitado antibióticos tras contraer una infección de transmisión sexual.
“Aparentemente, Jeffrey se escribió un correo electrónico a sí mismo. Ese correo nunca se envió. El correo es falso”, afirmó.
Más allá de los detalles concretos, Gates reconoció que su relación con Epstein fue un error de juicio. “Me arrepiento y me disculpo por cada minuto que pasé con él”, declaró ante su equipo, dejando claro que el vínculo profesional y personal con el financiero fue un episodio que preferiría no haber vivido.

La controversia también tiene un componente personal. Bill Gates y Melinda French Gates finalizaron su divorcio en agosto de 2021 tras 27 años de matrimonio. La ruptura estuvo precedida por informaciones sobre una relación extramatrimonial del empresario.
Melinda habló recientemente en la radio estadounidense NPR sobre el impacto emocional que le producen las nuevas revelaciones de Bill Gates. “Para mí, personalmente, es duro cuando salen a la luz esos detalles”, afirmó. Reconoció que la publicación de documentos revive recuerdos dolorosos.
En sus declaraciones, también dejó claro que las respuestas sobre el caso corresponden a quienes estuvieron directamente implicados. “Estoy tan feliz de estar lejos de todo ese desastre”, dijo en referencia al entorno que rodeaba a Epstein.

El caso Epstein y Bill Gates continúa generando ondas expansivas años después de su muerte en 2019. Cada nueva publicación de documentos judiciales vuelve a poner bajo escrutinio a figuras públicas que mantuvieron contacto con él en algún momento.
En el caso de Bill Gates, no existen cargos ni acusaciones formales que lo vinculen con delitos relacionados con el tráfico sexual investigado en la causa contra Epstein. Su postura pública es clara: admite errores personales en su vida privada, pero rechaza cualquier conexión con actividades criminales.
La cuestión ahora es si estas nuevas revelaciones tendrán consecuencias reputacionales a largo plazo o si el asunto quedará como un capítulo más dentro de la compleja historia que rodea al caso Epstein.
Por el momento, Gates mantiene que sus errores fueron de carácter personal y no criminal. Sin embargo, el debate público demuestra que el impacto mediático de aquel vínculo sigue siendo significativo.