¿Por qué aparece la tos en los meses de calor? La tos suele asociarse con los resfriados invernales, pero también es frecuente en verano. Aunque las altas temperaturas invitan a pensar en bienestar, hay varias circunstancias propias de esta época que pueden desencadenarla. En este artículo te explicamos algunas de sus causas, cómo prevenirlo y ponerle remedio.
Factores que favorecen la tos en verano
Aire acondicionado y cambios de temperatura
El uso continuado del aire acondicionado reseca el aire y, con ello, las vías respiratorias. Esa sequedad provoca irritación en la garganta y tos persistente, sobre todo en espacios cerrados donde el aparato funciona durante muchas horas. Además, los cambios bruscos entre el calor exterior y el frío interior pueden favorecer inflamaciones leves de la mucosa. Además, el choque térmico al pasar de un entorno caluroso al frescor de un local con aire acondicionado, o viceversa, afecta al sistema respiratorio. Esa diferencia puede irritar la faringe y la laringe, aumentando la probabilidad de sufrir tos.
Alergias estivales
En primavera suelen concentrarse las alergias al polen, pero en verano también existen desencadenantes, como los ácaros del polvo en ambientes húmedos o ciertos pólenes tardíos. Estas reacciones alérgicas pueden causar congestión, estornudos y tos seca.
Infecciones respiratorias
Aunque menos comunes que en invierno, las infecciones respiratorias también aparecen en verano. Pasar tiempo en piscinas, lugares con mucha gente o someterse a cambios de temperatura drásticos puede facilitar el contagio de virus que producen tos.
Cómo aliviar la tos en verano
Hidratación constante
Beber agua de forma regular, mantiene las vías respiratorias hidratadas y reduce la irritación de la garganta. Las infusiones templadas también resultan útiles, sobre todo aquellas con propiedades calmantes, como la manzanilla o el tomillo.
Cuidar el uso del aire acondicionado
No es necesario prescindir del aire acondicionado, pero sí conviene usarlo con moderación. Mantener una temperatura entre 24 °C y 26 °C, evitar corrientes directas y limpiar los filtros con frecuencia ayuda a prevenir la tos relacionada con su uso.
Evitar cambios bruscos de temperatura
Siempre que sea posible, lo ideal es acostumbrar al cuerpo a transiciones más suaves entre el exterior y el interior. Llevar una chaqueta ligera para entrar en espacios climatizados o bajar progresivamente la intensidad del aire acondicionado son pequeñas medidas que ayudan a reducir la irritación.
Prevenir y controlar alergias
Si la tos se relaciona con alergias estivales, conviene seguir las pautas médicas habituales y mantener la casa ventilada en las horas menos críticas de polinización. También es útil lavar la ropa de cama con frecuencia y utilizar fundas antiácaros.
Remedios naturales y caseros
Existen remedios caseros para la tos que pueden aportar alivio en los meses de verano. Entre ellos se encuentran las gárgaras con agua y sal, la miel en infusiones o el vapor de eucalipto, todos con propiedades calmantes y suavizantes para la garganta.
Si la tos se prolonga durante más de dos semanas, se acompaña de fiebre o dificultad para respirar, es importante acudir a un profesional sanitario. El diagnóstico médico permitirá descartar infecciones u otros problemas de salud que requieran un tratamiento específico.