Cualquier empresario o autónomo en el Archipiélago Canario sabe que la gestión administrativa no es un simple trámite burocrático, sino el eje sobre el que se sostiene su proyecto.
Porque dada la singularidad de este entorno, el coste real de una mala gestión no se mide solo en sanciones administrativas o recargos impuestos por la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT), sino en el lucro cesante por no aprovechar los incentivos fiscales que ofrecen las Islas.
Allí, un error en la liquidación del Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) o una interpretación inexacta de los beneficios del Régimen Económico y Fiscal (REF) puede suponer la diferencia entre la rentabilidad y el cierre.
Por ello, la elección de un buen asesor en materia fiscal, laboral y contable es, probablemente, la decisión más importante que toma cualquier empresario o emprendedor que abre un negocio en esa región.
Asesoría con visión integral: ¿una necesidad o un lujo?
Durante muchos años, las asesorías fueron vistas como un simple centro de procesamiento de facturas y presentación de modelos. Pero los tiempos han cambiado, y el mercado actual exige que estos despachos actúen ahora como un departamento externo de administración y estrategia.
Por lo tanto, el primer criterio para elegir correctamente a quienes serán tus futuros aliados es asegurarte de que el despacho cubra todo el ciclo de vida de la empresa. Esto abarca desde la propia constitución de la sociedad o el alta de autónomo, y los trámites necesarios para la puesta en marcha.
Además, debe incluir un servicio de contabilidad que cumpla cabalmente con la legalidad, pero que también sirva para el análisis económico, ya que un empresario necesita saber, mes a mes, dónde están sus márgenes y fugas de capital.
A eso se le debe sumar la gestión fiscal, que en Canarias requiere de una alta especialización debido a la normativa propia, y el manejo de las nóminas y de la relación con la Seguridad Social, las cuales exigen mantenerse constantemente actualizado de los cambios legislativos.
De lo contrario, se corre el riesgo de no cumplir con los requerimientos legales y fiscales vigentes, lo que resulta en sanciones de la Administración Pública e ineficiencias financieras.
Por lo tanto, solo el contar con una asesoría integral permite evitar multas, requerimientos y optimizar la carga fiscal.
El factor diferencial canario
Otro aspecto que se debe considerar es que, no es lo mismo contratar a una firma asesora generalista que confiar el futuro del negocio a un equipo con dominio absoluto del IGIC y, sobre todo, de las herramientas de ahorro e inversión vinculadas al REF.
Porque conceptos como la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC) o la Deducción por Inversiones en Canarias (DIC), por ejemplo, permiten a las empresas locales reducir considerablemente su carga impositiva siempre que reinviertan sus beneficios en el crecimiento de la propia economía isleña.
Y esto solo lo puede gestionar adecuadamente una asesoría especializada en la normativa autonómica.
Asimismo, si tu proyecto tiene un importante componente tecnológico o industrial, el despacho debe saber guiarte hacia la Zona Especial Canaria (ZEC), un régimen donde la tributación del Impuesto de Sociedades se reduce al 4% y con un atractivo casi inigualable en toda Europa.
Así que fíjate si tu asesoría menciona estos incentivos de forma proactiva, porque, en caso de no hacerlo, estaría incumpliendo con su función de consultoría estratégica.
Criterios de calidad que diferencian a la asesoría del siglo XXI
Cubiertos los supuestos anteriores, llega el momento de centrar la atención en algunos criterios de calidad diferenciadores que aportan cierta seguridad, como lo es la certificación internacional ISO 9001.
Este es un sello que garantiza que los procesos internos de la asesoría están estandarizados y han sido auditados, el cual reduce el margen de error humano y asegura un nivel de servicio constante independientemente de quién sea el interlocutor.
También, hoy en día, se debería exigir que la asesoría ponga a disposición del cliente una plataforma digital o área privada donde este pueda acceder a toda la documentación en línea y en tiempo real. La época de enviar la caja de facturas con mensajero ya quedó atrás.
Gracias al proceso de digitalización, en la actualidad, todo se puede manejar en la nube, de manera que tú tengas la posibilidad de consultar un balance, una nómina o un modelo trimestral desde tu teléfono móvil mientras estás en la oficina o realizas un viaje.
Este es un síntoma claro de una gestión moderna y orientada al cliente.
El valor de la especialización local y el compromiso profesional
Como verás, contar con un equipo que conozca bien las leyes, que entienda el tejido empresarial de las Islas, las particularidades de sus aduanas y la idiosincrasia de su mercado, aporta una capa de valor que la inteligencia artificial o las plataformas de gestión online no pueden replicar.
Por lo tanto, la misión es encontrar una asesoría en Las Palmas de Gran Canaria que reúna estas cualidades. Quizá un ejemplo de este compromiso con la excelencia es el que proyecta BEAC Mundial SL.
Esta es una firma radicada en Gran Canaria que ha diseñado toda su operativa bajo la idea de ofrecer un soporte integral a empresas y particulares en Canarias, que incluye la gestión del ciclo completo del negocio, la asesoría fiscal, contabilidad, gestión inmobiliaria y trámites con notarías locales.
Este despacho es conocido por su apuesta por la calidad, su compromiso con la precisión técnica y la responsabilidad corporativa, lo que le ha valido ostentar los sellos ISO 9001 de gestión de calidad e ISO 14001 de gestión ambiental.
Además, cuenta con una plataforma digital para clientes que garantiza el acceso inmediato a la documentación, eliminando las barreras burocráticas y haciendo mucho más fácil y rápido tu trabajo.
Así que, al evaluar las opciones disponibles, no cometas el error de decidir basándote únicamente en los costes, ya que de nada te servirá una asesoría barata que cometa se equivoque en la aplicación de las deducciones fiscales canarias.
Por el contrario, presta atención a todos los indicadores que hemos comentado y cerciórate que se trate de un despacho que pueda asesorarte sobre la optimización de los costes sociales, que detecte incentivos fiscales aplicables y que proporcione un buen análisis económico.
Más pronto que tarde descubrirás que esta se paga a sí misma con el ahorro y la eficiencia que genera.