En todo trabajo de fin de grado (TFG) disponemos de una serie de secciones que debemos organizar y desarrollar de acuerdo a un tema. A pesar de que la estructura puede variar según el tipo de TFG o la especialidad, todos comparten una sección en común, la introducción.
La introducción de un TFG consiste en un apartado, que suele ocupar una página, con el que se presenta el trabajo y donde se debe describir el tema de estudio, el marco teórico que incluye una revisión de fuentes y estudios previos sobre el mismo tema, la relevancia del tema escogido y qué aporta al área de conocimiento. En todo caso, cabe destacar que toda esta información debe ser breve, ya que todo será posteriormente desarrollado en su correspondiente apartado.
En este artículo vamos a abarcar cuál es el objetivo y propósito de realizar una introducción en el TFG, explorando cada una de las partes que se deben mencionar en la misma. Si te encuentras en el proceso de realización de tu TFG pero no sabes cómo redactarlo, puedes contar con nosotros y comprar el TFG ya terminado, solo tendrías que revisar que se ajuste a lo que pides. Lo mismo ocurre con el TFM, ¡no dudes en consultar nuestros servicios!
Partes incluidas en la introducción de un TFG
La introducción, aunque no debe ser muy extensa, como hemos mencionado, debe incluir una serie de partes que son esenciales para que el lector comprenda de qué trata el trabajo y qué aspectos se van a desarrollar.
Estas partes son:
– Justificación del tema, ámbito, contexto o problema planteado del TFG.
– Relevancia del estudio que se pretende realizar, tanto teórica como práctica.
– El estado de la cuestión.
– Los objetivos principales del estudio que se plantea.
– Una descripción breve de la metodología que se quiere emplear.
– Esquema o estructura que refleje el trabajo.
A continuación, vamos a describir cada una de estas partes.
Justificación e indicación del problema
En el caso de la introducción del TFG, justificar o indicar el problema resulta una tarea esencial para indicar la importancia, relevancia y valor que tiene el tema escogido. El objetivo es explicar por qué el estudio que se plantea es necesario y qué nos puede aportar. Además, es importante argumentar y dar un punto de vista sobre el tema, por qué se debe investigar y qué beneficios genera.
En resumen, esta justificación debe incluir aspectos como el contexto actual del tema, su importancia, los beneficios y argumentos sólidos y personales.
H2. Ámbito del TFG
En la introducción, hablar de ámbito es referirse a la especialidad en sí, al área de conocimiento en el que se incluye el tema, además del contexto y estudios previos realizados sobre el tema.
Esta parte puede incluir información como:
– La presentación del tema, la cual debe ser definida de una manera clara, relacionándolo con el área
– Una evolución progresiva del tema y su importancia desde antecedentes a la actualidad
– Presentación del marco teórico en el cual se basa la investigación
Es importante no caer en el error de investigar de más, ya que es mejor centrarse de manera directa en el tema que se desea investigar buscando dentro del área de la especialidad.
Relevancia de la investigación
Debemos exponer de manera argumentativa la relevancia tanto teórica como práctica de la investigación que se va a llevar a cabo. En cuanto a la teórica, podemos optar por mencionar y citar (en el estilo que exija la institución) artículos científicos combinándolos con otros libros sobre el tema. Adicionalmente, podemos destacar diversas discusiones que se van a emplear en la investigación.
Después de realizar esta parte teórica puedes enlazarlo con su uso práctico. Esto lo puedes realizar con ayuda de amigos o familiares a los que les puedes plantear la pregunta de tu investigación para así obtener distintas visiones. Además, podrás concluir esta parte demostrando los beneficios de esta práctica.
Estado de la cuestión
Esta parte hace referencia a lo que ya se conoce sobre el tema de la investigación, incluyendo publicaciones anteriores, debates u otras líneas de investigación relacionadas. El propósito es contextualizar la investigación para que el lector comprenda el contexto del TFG, demostrar el conocimiento que posee el estudiante sobre el tema, justificar la investigación a realizar y las posibles contribuciones e identificar áreas que aun no han sido estudiadas.
Además, algunos aspectos clave en el estado de cuestión incluyen una revisión literaria previa, la realización de un análisis crítico sobre la bibliografía consultada, una identificación de investigaciones recientes y una vinculación y relación directa con el TFG que se está desarrollando.
Objetivos, problemas y preguntas de la investigación
Después de hacer una breve mención a todas las partes anteriores, es aconsejable continuar describiendo el objetivo principal de la investigación, junto a otros objetivos secundarios, y explicar el problema que se plantea. Sin embargo, debemos tener cuidado con ambos conceptos ya que no son lo mismo. Para ello podemos emplear preguntas de investigación, que son las que ayudan a responder al problema, o hipótesis.
En el caso de plantear una hipótesis debes tener en cuenta que se basa en el marco conceptual. Sin embargo, en muchos casos no podemos formular una hipótesis sin antes realizar una revisión bibliográfica, por lo que tanto la hipótesis como el marco conceptual se describirán después de hacer la revisión bibliográfica.
Metodología de la investigación
Otro aspecto importante que debemos describir en la introducción de nuestro TFG es la metodología que se va a emplear, de una forma breve y concisa, que sirva como contextualización de la investigación. En esta breve mención debemos justificar por qué hemos elegido esa metodología, qué tipo de enfoque vamos a realizar (cuantitativo, cualitativo, mixto…), cómo recopilaremos y analizaremos los datos que obtengamos.
Algunas recomendaciones en su redacción son: utilizar un lenguaje claro, no hacer esta sección muy extensa, con un párrafo o dos es suficiente y describir de una manera general, dejando los detalles para el apartado dedicado a metodología.
Esquema del TFG
En esta parte conviene realizar una breve descripción de cómo está organizado el trabajo. Para ello, debemos resumir cada apartado de manera muy breve, máximo un párrafo de extensión. Además, debemos asegurarnos de variar el léxico empleado para evitar que el contenido sea repetitivo.
Comienzo con la propuesta de investigación
En la mayoría de ocasiones, se recomienda comenzar a escribir la introducción del TFG presentando la propuesta de investigación, ya que, además, aseguras escribir sobre algunas partes de la introducción que hemos mencionado a lo largo del artículo.
Además, se suele cometer el error de comenzar el TFG redactando la introducción solo por el hecho de que es el primer apartado. Sin embargo, es recomendable dejarla para el final, ya que, cuanto más avances en la investigación más fácil resultará redactar una buena introducción.
Tiempos verbales
Parece una tontería tener que mencionar el uso de los tiempos verbales que debemos emplear en la redacción de la introducción, pero muchos alumnos suelen comenzar a mezclar tiempos, causando que no sea coherente.
Es por eso que recomendamos el uso del presente simple cuando hables del tema y lo que quieres tratar y el pretérito (simple o perfecto) cuando hagas referencia a estudios previos.
Longitud de la introducción
Aunque las instituciones no suelen mencionar en los requisitos la extensión máxima que debe tener la introducción, es recomendable que sea de una o dos páginas. Lo importante, más que la extensión en sí, es que no quede todo muy apretujado, sino que sea legible y coherente, evitando además repeticiones y escribiendo solo lo importante.