Este caso tan macabro salió a la luz en Kazajistán y dos doctores fueron acusados de asesinato luego de dejar morir a un bebé recién nacido en la morgue de un hospital.

Según el popular periódico Daily Mail, el pequeño había sido declarado y registrado como fallecido en la base de datos del centro asistencial, sin embargo dio señales de vida al mover una pierna.

Fue en ese momento cuando el médico jefe Kuanysh Nysanbaev decidió no hacer ningún intento por ver cómo estaba el niño y determinó que fuera metido en uno de los contenedores de la morgue simplemente porque “el papeleo ya lo clasificaba como muerto”.

Tanto Nysanbaev como un médico obstetra “decidieron actuar de acuerdo con la documentación ya emitida” y no ayudar al menor, dijo Shyngys Kabdula, jefe de la policía anticorrupción.

El recién nacido fue puesto en la morgue y murió “congelado”.

“Dicha acusación me aterra”, señaló una de las autoridades regionales de salud tras conocer el caso, el que incluso llegó hasta altas esferas de gobierno, y el subsecretario de Salud terminó pidiéndole disculpas a la familia y a la madre del pequeño.

El caso salió a la luz hace unos días porque la policía estaba investigando a Nysanbaev por un posible caso de corrupción, había intervenido su teléfono y ahí lo escucharon hablar con el obstetra sobre el niño que habían puesto en la morgue.