• Balearia deja de navegar a gas por la fuerte subida del precio
  • Lo considera inviable ahora ya que su coste triplica el del fuel
  • Mantiene las inversiones para instalar motores a gas en sus barcos-
  • El encarecimiento de la electricidad y la mala política energética de Europa nos está llevando a un problema grave que se agudizará este invierno-
  • Las navieras están ralentizando la construcción de barcos gasificados y la motorización de los otros, lo cual supone un problema para los astilleros. Y piden a la UE que se ponga a trabajar para solucionar el problema, pues en 2025 las normas no se van a poder cumplir.

La imparable subida de los precios de gas ha llevado a uno de los mayores operadores españoles de ferris, la naviera Balearia, a dejar de utilizar este combustible pese a su fuerte inversión para utilizarlo como energía menos contaminante en su flota. La compañía ha optado porque los ocho barcos que cuentan con motores duales, que permiten utilizar tanto gas natural licuado (GNL) como fuel o gasóleo utilicen este último combustible, debido a que la escalada en el precio del gas hace inviable poder mantener sus costes.

Desde principios de año a finales de septiembre el precio del GNL se ha disparado más de un 350% y ha llegado a suponer más del doble que el precio del fuel, que es utilizado por la mayoría de los barcos, incluidos los competidores de la naviera con sede en Denia.
En octubre el GNL incluso ha superado la barrera de los 100 euros por megavatio. El combustible supone alrededor del 30% de los costes totales de la Baleària, por lo que esa subida afecta directamente a su viabilidad.

Los ocho buques con GNL suponen un consumo medio mensual de alrededor de 85.000 megavatios, según explican desde la naviera. Ahora estos ferries operarán a gas para realizar sus maniobras en los puertos, de acuerdo al compromiso de Baleària de bajas emisiones contaminantes en las zonas pobladas, pero no en mar abierto. El gas permite reducir hasta un 30% el CO2 generado por los navíos, además de eliminar las emisiones de azufre y otras partículas con respecto al fuel.

——- Mantiene las inversiones
Ese fue uno de los motivos por los que la naviera que preside Adolfo Utor y en la que participa Grupo Matutes apostó por el gas natural como pilar de su plan de inversión por 380 millones de euros, con la compra de nuevos ferris con motores duales y la remotorización de otra parte de su flota para acelerar ese cambio. El grupo posee una flota compuesta por una treintena de buques de pasajeros y carga.
Desde la naviera consideran esta situación “coyuntural” por la escalada de precios de la energía y mantienen su apuesta estratégica por el gas. De hecho, la próxima semana tiene previsto iniciar los trabajos para remotorizar a GNL un noveno barco.

—— Los motivos de este problema. Europa está perdiendo la batalla
Lo normal sería que ante una escasez de gas en Europa como la actual, los importadores europeos adquiriesen más cargamentos de EEUU, un país que gracias al fracking produce más gas del que necesita. Sin embargo, no es tan fácil como parece. Una demanda feroz y la política están impidiendo el abastecimiento de Europa de cara al invierno.
La fuerte subida de los los precios del gas natural en Europa ha ido ganando protagonismo al ser uno de los factores clave que está impulsando el coste de la electricidad. Todo hace indicar que el gas natural podría seguir subiendo a medida que las temperaturas comiencen a bajar y los hogares enciendan sus calefacciones. El miedo a una crisis energética total en Europa crece y, por ahora, no hay solución sencilla.

—— ¿Dónde está yendo el gas?
Aunque los precios europeos se han más que triplicado este año, aún no han superado los niveles que se están pagando por el gas natural licuado (GNL) que se está comprando en Asia, la mayor región importadora.
Esto se debe a que países como Japón o India están comprando guiados por el pánico antes la posibilidad de que llegue un invierno frío, según revelan desde Bloomberg. Esto está incrementando la competencia por la pequeña fracción de la oferta que se comercializa libremente en el mercado al contado (gas licuado de entrega física en lugar de futuro) y no está vinculada a contratos a largo plazo.

Las crecientes demandas de Asia y de Brasil, están dejando a Europa sin opciones y en apenas dos años de estar con superavit, ahora hay escasez. Pero confía en que los gaseoductos de Rusia y África funciones a medio plazo y los analistas ven la opción a largo plazo.

——  Europa puede sufrir
Después de años de hablar sobre la diversificación del suministro de gas, pero haciendo poco para promover esta diversificación, ahora Europa está pagando su ‘miopía’. No tiene forma de obligar a Gazprom a enviar más gas porque la empresa rusa está cumpliendo con su obligación contractual, y ahí es donde terminan las negociaciones hasta que se apruebe Nord Stream 2. Es una forma casi infalible de presión sobre Europa.
Por otro lado, Noruega, que sí está dispuesta a ayudar, no tiene capacidad por sí sola para bombear todo el gas que necesitan sus vecinos y compatriotas europeos. Lo único que queda es GNL.

——- Europa depende del gas exterior
“Europa tiene que importar alrededor del 70% del gas que necesita, y se espera que esta proporción aumente en los próximos años”, según reveló la UE en un comunicado en 2020. El proyecto ‘verde’ de Europa incluye ir acabando poco a poco con la producción de gas para centrar la generación de energía en fuentes renovables. La transición podría ser dura. Las renovables son fuentes todavía inestables y volátiles, que dependen de las condiciones climáticas.

—– Y entonces ¿las flotas de barcos gasificados?
En la Conferencia Mundial del Gas (París, 2015) se hablaba de que en 2025 las flotas de barcos gasificados demandarían 89 millones de toneladas y la UE tendría unos 239 millones de toneladas en sus reservas de mantenimiento. pero esto ya no es así.
La propuesta de Directiva COM/2013/0018, en su redacción actual, dice que los Estados miembros deberán garantizar la instalación de puntos de repostaje de GNL para transporte marítimo y fluvial de acceso público en todos los puertos marítimos y fluviales incluidos en los nodos de la Red Transeuropea de Transportes (TEN-T) principal (Core Network), a más tardar el 31 de diciembre de 2025, además de, a más largo plazo, poder disponer de GNL en puertos distintos de los incluidos en la red inicial.

Puestas así las cosas, las navieras se han lanzado a la construcción de barcos motorizados con GNL, así como remodelando otros quitando los de combustibles fósiles a gas -tarea nada fácil-, pero ahora muchos de ellos han paralizado estas opciones para ver hacia dónde camina todo este problema.
se trata de inversiones muy grandes por parte de las navieras y están viendo como, por un lado, en los puertos no se están cumpliendo las normas o los trabajos para ello van extremadamente lentos, y eso con suerte.
Ven como la inversiones no van a la par con las normas de cumplimiento para los suministros y, ahora, cómo la escasez me está dejando sin opciones de navegar y tengo que echar mano de lo convencional para prevenir graves quebrantos económicos. Puestas así las cosas, las navieras ya hablan de ‘plante’ en los proyectos de construcción, de ampliación de plazos y exigen a UE que se ponga a trabajar para solucionar el problema.