El relevo generacional abre nuevas oportunidades para el pequeño comercio en Canarias
El relevo generacional se ha convertido en uno de los grandes retos para el pequeño comercio y la hostelería en Canarias. Muchos negocios que llevan años funcionando se encuentran ante una situación cada vez más habitual: sus propietarios se acercan a la jubilación y no siempre existe una nueva generación dentro de la familia dispuesta a continuar con la actividad.
Este fenómeno no implica necesariamente el cierre del establecimiento. El traspaso permite que otro emprendedor continúe explotando un negocio ya instalado, conservando elementos como el local, el equipamiento, determinadas licencias o una clientela previamente desarrollada.
En un territorio insular como Canarias, donde el turismo y los servicios tienen un peso especialmente importante, esta fórmula puede resultar particularmente interesante.
Tenerife y Gran Canaria concentran buena parte de la actividad
La realidad comercial varía considerablemente entre las distintas zonas del archipiélago. En Tenerife, por ejemplo, mercados urbanos como Santa Cruz de Tenerife o La Laguna conviven con municipios del sur de la isla fuertemente vinculados al turismo, como Arona y Adeje.
En Gran Canaria, Las Palmas constituye otro importante núcleo de actividad comercial y hostelera. La ubicación puede condicionar de forma notable la valoración de un establecimiento: no tiene las mismas características un restaurante orientado principalmente a residentes que un negocio situado en una zona turística y dependiente de los periodos de mayor ocupación.
Para quienes están estudiando adquirir una actividad existente, consultar los negocios en traspaso en Canarias permite también hacerse una idea de los tipos de establecimientos disponibles, las ubicaciones y los niveles de inversión solicitados por los propietarios.
Comprar una actividad existente en lugar de empezar desde cero
El principal atractivo del traspaso es que permite iniciar una actividad sobre una estructura que ya existe. Frente a la apertura de un nuevo establecimiento, el comprador puede encontrarse con instalaciones adaptadas, mobiliario, maquinaria y una actividad que ya ha sido probada en el mercado.
Eso no significa que cualquier traspaso sea automáticamente una buena oportunidad. Antes de tomar una decisión resulta fundamental analizar la facturación histórica, los gastos, el alquiler, la duración restante del contrato de arrendamiento y las inversiones que será necesario realizar.
En negocios sujetos a una fuerte estacionalidad turística, las cifras mensuales son especialmente importantes. Analizar únicamente la facturación anual puede ocultar diferencias muy significativas entre temporada alta y baja.
También deben tenerse en cuenta las particularidades fiscales del archipiélago. Canarias dispone de un régimen económico y fiscal propio y aplica el IGIC en lugar del IVA vigente en el resto de España.
Una alternativa al cierre de negocios viables
Facilitar la transmisión de pequeños negocios puede contribuir a evitar que establecimientos rentables desaparezcan simplemente porque su propietario quiere retirarse.
Para el vendedor, encontrar un sucesor permite dar continuidad a años de trabajo y recuperar parte del valor creado. Para el comprador, supone la posibilidad de acceder a un proyecto empresarial que ya dispone de infraestructura y presencia local.
En los próximos años, el relevo generacional podría aumentar todavía más el número de establecimientos disponibles. En Canarias, donde una gran parte de la economía se apoya en pequeñas empresas, comercio, restauración y servicios, conseguir que estos negocios encuentren nuevos propietarios será también una cuestión de continuidad del tejido económico local.