Pablo Díaz ganó hace casi un mes el tercer bote más alto de Pasapalabra y el quinto de la historia de la televisión en España, en concreto, 1.828.000 euros. Ahora, tras 260 programas ininterrumpidos de participación, el violinista desvela en qué se ha gastado parte del dinero.

“Los primeros euros los invertí en el tinte de mi pelo”, ha reconocido el tinerfeño en el programa Espejo Público, así como “en una Nintendo 64 y en una Nintendo Switch”. “Yo juego esos juegos muy rápido y quería probarlos un poquito y por eso me lo compré”, agrega.

Sin embargo, Pablo reconoce que se plantea invertir su premio “en cosas más serias”. “Quiero ayudar a mis padres para que en el terreno económico no tengan problemas”, además de independizarse porque, según puntualiza, “no mucha gente de mi edad puede comprarse una casa”. A este respecto, tiene presente las retenciones de Hacienda: “Aquí en Madrid es el 43 por ciento, es decir, unos 800.000 euros. Yo me quedo un millón de euros. Me doy con un canto en los dientes”.

No obstante, el joven de 24 años admite ser “bastante austero”. “Lo único en lo que me gusta gastar es en cosas de videojuegos, pero a lo mejor hago algún viaje con mi novia o mi familia”, afirma.