Fernando Lelo de Larrea identifica el corredor industrial que los flujos de capital aún ignoran
La conversación sobre transición industrial suele organizarse en torno a dos polos: el ecosistema tecnológico norteamericano y el aparato regulatorio europeo del norte. Fernando Lelo de Larrea propone una lectura distinta. Para el fundador de Rumbo Capital, la próxima década de despliegue industrial se decidirá en una geografía menos comentada pero estructuralmente más relevante: el corredor que conecta el sur de Europa —España, Italia y Portugal— con México y América Latina.
Su argumento parte de una observación concreta. Son mercados donde la demanda industrial es alta, donde existen recursos naturales y capacidad manufacturera, y donde simultáneamente el costo de capital es estructuralmente el doble que en las economías avanzadas. Esa asimetría, lejos de ser un obstáculo accesorio, es para Fernando Lelo de Larrea el problema central. En un proyecto solar, en una planta de hidrógeno, en una instalación de captura de carbono, el costo del capital puede ser la diferencia entre una tecnología competitiva y un proyecto detenido. La tecnología es la misma; lo que cambia es la arquitectura financiera que la acompaña.
Fernando Lelo de Larrea sobre la asimetría financiera en mercados de transición
La propuesta se aleja del vocabulario habitual de mercados emergentes. Lelo de Larrea prefiere hablar de mercados en transición industrial, una categoría que coloca a estos países en el centro del despliegue productivo y no en su periferia. España, particularmente, aparece en su análisis como un caso mejor posicionado de lo que la narrativa dominante reconoce. La combinación de recurso renovable, capacidad de manufactura, integración con cadenas europeas y conexión histórica con América Latina configura una posición competitiva que todavía no se refleja plenamente en los flujos de capital.
Desde Rumbo, esa lectura geográfica se traduce en estructura operativa. La firma opera con dos bases —Madrid y Ciudad de México— y una red de relaciones institucionales que combina membresías activas en las asociaciones de capital de cada geografía relevante: LAVCA en América Latina, AMEXCAP en México, SpainCap en España, Endeavor en el ecosistema de fundadores y la Venture Climate Alliance en el plano global, donde Rumbo es actualmente el único fondo iberoamericano en la alianza. Esa presencia simultánea en varios ecosistemas permite identificar co-inversores con experiencia sectorial específica y acceder a estructuras de financiación mixta que combinan capital privado con instrumentos de organismos multilaterales activos en transición energética, manufactura avanzada e infraestructura productiva en mercados emergentes.
Fernando Lelo de Larrea entiende que las relaciones institucionales no son un complemento al trabajo financiero, sino su precondición. En transacciones donde concurren desarrolladores locales, fondos europeos, organismos multilaterales y compradores corporativos, mover capital requiere antes haber construido confianza en cada nodo del sistema. La infraestructura relacional construida durante más de veinticinco años de práctica entre Ciudad de México, Madrid y Londres es lo que permite que la arquitectura de capital opere sobre terreno firme. En operaciones de transición industrial, donde los plazos son largos y los perfiles de riesgo poco estandarizados, esa red reduce fricciones que el capital convencional no siempre está preparado para gestionar.