Manchas, humedades o goteras son el indicio más evidente de filtraciones a un espacio habitable.
Las filtraciones pueden venir de las instalaciones del edificio como las de fontanería, calefacción o saneamiento. En otras ocasiones pueden proceder de la envolvente del edificio (cubiertas, fachadas o muros de sótanos). Localizar la procedencia de las humedades es el primer paso.
Suele ser bastante evidente diferenciar entre filtraciones de las instalaciones del edificio y filtraciones de la envolvente.
También suele ser bastante evidente diferenciar entre las filtraciones procedentes de la cubierta y las filtraciones que proceden de las fachadas. Sin embargo, en este caso concreto, hay ocasiones en las que puede ser complicado diferenciar la procedencia.
Igualmente suele ser bastante evidente diferenciar una filtración procedente de los sótanos de los muros enterrados del edificio o de la fachada del mismo.
Filtraciones relacionadas con lluvias, demora en la aparición.
Es muy sencillo relacionar una filtración procedente de la envolvente del edificio, se relaciona inmediatamente la aparición de la misma con las lluvias.
En la mayoría de los casos la mancha no está justo debajo del punto que produce la filtración. El agua suele manifestarse en las zonas en las que llega con mayor facilidad.
Taladros en los forjados (coincidentes con chimeneas o bajantes de pluviales), juntas de dilatación, y pasos de instalaciones a través del forjado de la cubierta, suelen ser los puntos más favorables para la aparición de las filtraciones.
La demora en la aparición de las filtraciones suele ser un dato importante a tener en cuenta a la hora de “investigar el origen de la filtración”.
El tiempo en manifestarse la filtración, suele estar relacionado con la dificultad que tiene el agua en llegar hasta el punto en el que aparece.
Los fallos más evidentes y graves aparecen casi inmediatamente.
Sin embargo, las filtraciones que suelen tardar en aparecer suelen ser más complejas. Este es también el caso de las humedades que no siempre aparecen (solo aparecen dependiendo de la intensidad de la lluvia, y de si la lluvia viene asociada al viento).
Estos aspectos de la filtración son muy importantes para determinar el origen del problema.
La lluvia con viento suele ser más complicada para las fachadas, pero también para las cubiertas en algunos casos.
Realizar pruebas por fases es una buena práctica de diagnóstico para localizar filtraciones.
Realizar pruebas de agua por fases en determinadas zonas, y procediendo con plan previamente establecido, y correctamente diseñado, es una buena recomendación para localizar una filtración en una cubierta o incluso en una fachada.
Otra posibilidad que suele ser bastante clarificadora, es cubrir elementos constructivos cuando se esperan lluvias. Por ejemplo, una chimenea o un shunt de ventilación de una cubierta puede ser el origen de una filtración.
Cubrir este elemento (con plásticos por ejemplo), es algo que se puede hacer para determinar si el origen es por los paramentos de la chimenea o por la caperuza, etc.
Algo parecido se puede hacer también con los pasos de instalaciones de máquinas de aire acondicionado y otros elementos de cubierta como albardillas de los petos de la cubierta, etc..
Lo más importante para que estas pruebas sean útiles, es tener un plan bien diseñado que nos de información de cómo se comporta el agua hasta que aparece en el punto de la filtración.
Es recomendable empezar haciendo pruebas en tiempo seco, si se hacen con lluvias no sirven de nada. Se debe empezar por el sumidero, e ir avanzando poco a poco, para determinar con la mayor precisión posible, dónde está el punto (o zona) origen de la filtración. Esto, en ocasiones es bastante complejo.
Una última consideración importante, la impermeabilización es un sistema. Si el problema está en un un sumidero o bajo el pavimento, un parche superficial no lo resuelve.
Es muy recomendable llamar a un especialista en impermeabilización
En casos complejos, es muy recomendable llamar a un especialista. El agua y las filtraciones en general es uno de los problemas más complicados de reparar en un edificio.
Un enfoque técnico es muy recomendable en casos de este tipo.
En este escenario, la recomendación es clara: acude a un profesional especializado que trabaje en la impermeabilización de cubiertas como actividad principal, que ofrezca alternativas de sistema y que garantice la ejecución.
Por ejemplo, PLY BT tiene mucha experiencia en impermeabilización de cubiertas, y conoce perfectamente los distintos sistemas de impermeabilización. Te va a transmitir la importancia de escoger una solución según el caso (no “una receta” única).
Si no se sabe el origen de la filtración, es muy complicado reparar.
Reparar una filtración sin saber de dónde viene es prácticamente imposible. A no ser que se impermeabilice completamente la cubierta.
1) Localizar el origen con una inspección seria
Antes de pedir presupuestos es clave una revisión de la cubierta y sus puntos singulares. El objetivo: identificar por dónde entra el agua y por qué.
2) Pedir un diagnóstico con propuesta técnica
Un buen profesional debe valorar:
- Zonas afectadas y causa probable.
- Estado de la impermeabilización existente.
- Solución recomendada y alternativas.
- Cómo resolver puntos críticos (sumideros, encuentros, juntas).
- Garantías y plan de ejecución.
3) Elegir un sistema adecuado al tipo de cubierta
No es lo mismo una azotea transitable, que una cubierta con grava. En la actualidad existen múltiples sistemas que funcionan si se aplican bien (láminas sintéticas, soluciones líquidas, etc.), pero no todos valen para todo.
4) Ejecutar la obra con control y detalles bien resueltos
En impermeabilización, los fallos casi siempre se originan en los detalles: remates, medias cañas, juntas, desagües. Una ejecución profesional evita repetir la obra a los pocos años.
5) Mantener: revisar, limpiar y prevenir
Una cubierta requiere un mantenimiento, en especial de los sumideros y las recogidas de aguas para evitar taponamientos. La prevención cuesta poco comparada con los daños de reparar interiores por filtraciones.
Si quieres cortar el problema de raíz, cambia el enfoque:
- Primero diagnóstico
- Localización del problema
- Contacto con profesionales contrastados
- Y mantenimiento
Tu edificio y tu economía lo notarán.