Según la DGT, la renovación del permiso de conducir para mayores de 65 años se ha convertido en uno de los trámites más consultados desde que entró el año. La Dirección General de Tráfico aplica desde el 1 de enero de 2026 un endurecimiento de la frecuencia de los reconocimientos médicos a partir de esa edad, además de mantener la exención del pago de tasas administrativas para los conductores que cumplen 70. Dos medidas que afectan en plena vigencia a los nacidos entre 1956 y 1961.
La filosofía del cambio no es prohibir conducir por edad. En España no existe un límite de edad para dejar el volante, recuerdan tanto la DGT como el Real Automóvil Club de España. La capacidad para seguir conduciendo depende del estado físico, sensorial y cognitivo del conductor, no de su fecha de nacimiento.
Los conductores que cumplen 65 años en 2026, es decir, los nacidos en 1961, deben empezar a renovar el carné con una frecuencia notablemente mayor. La vigencia se reduce a la mitad en los permisos más habituales y se acorta todavía más en los permisos profesionales según la DGT.
Los nuevos plazos máximos quedan así fijados:
- Cinco años para los permisos AM, A1, A2, A, B y licencias de conducción.
- Tres años para los permisos profesionales de camiones y autobuses (C, C1, D, D1, EC, EC1, ED, ED1).
Si en el reconocimiento médico se detecta alguna patología o limitación susceptible de agravarse con el tiempo, Tráfico puede reducir todavía más estos plazos y emitir un permiso con condiciones específicas.
«Solo deben dejar de conducir quienes no superen el reconocimiento médico», insiste la propia Dirección General de Tráfico en su comunicación oficial.
La exención de la DGT de tasas para los nacidos en 1956
El otro gran cambio práctico afecta a quienes cumplen 70 años este año, los nacidos en 1956. A partir de esa franja, los conductores quedan exentos del pago de la tasa administrativa que cobra la DGT por la renovación. Eso sí, deben seguir abonando el coste del reconocimiento médico, que se realiza en un centro autorizado y cuyo importe corre por cuenta del propio interesado.
Las personas de esta franja de edad pueden, además, realizar el trámite sin necesidad de solicitar cita previa, lo que facilita la gestión a quienes no dominan los procedimientos digitales.
Los Centros de Reconocimiento de Conductores son los encargados de evaluar la aptitud mediante los conocidos test psicotécnicos. Analizan visión, audición, coordinación, reflejos y estado cognitivo. Mientras estas pruebas se superen, el permiso puede renovarse sin límite de edad. La evaluación es la misma para cualquier conductor, aunque en el caso de los mayores de 65 años suele ser más detallada para detectar posibles deterioros progresivos.
Restricciones adaptadas de la DGT: nocturna, autopistas o área concreta
Una de las novedades de la DGT menos conocidas es la posibilidad de que la DGT expida permisos con restricciones específicas en función del resultado del reconocimiento médico. Las limitaciones más habituales son:
- Prohibición de conducir en horario nocturno.
- Limitación para circular por autopistas o vías rápidas.
- Restricción a un área geográfica concreta o a trayectos cortos y conocidos.
Este sistema permite que personas con cierto deterioro sensorial o cognitivo puedan seguir desplazándose en su entorno habitual sin comprometer la seguridad vial general.
Conducir con el carné caducado: multa de 200 euros
Uno de los recordatorios de la DGT más insistentes de Tráfico es el coste de circular con el permiso caducado. La sanción asciende a 200 euros y, aunque no implica pérdida de puntos, sí se considera una infracción grave. La administración dejó de enviar cartas físicas de aviso al domicilio hace años. La responsabilidad recae íntegramente en el conductor.
La herramienta más práctica para evitar olvidos es la aplicación oficial miDGT. Con certificado digital o sistema Cl@ve, el usuario puede llevar el permiso en formato digital en el móvil y configurar alertas que avisen meses antes del vencimiento. El trámite puede iniciarse hasta tres meses antes de la fecha de caducidad sin perder días de validez, ya que la prórroga empieza a contar desde el día en que expiraba el permiso anterior.
Tanto la DGT como el RACE insisten en un mensaje compartido: ningún colectivo queda automáticamente excluido por razón de edad. Solo deben dejar de conducir quienes no superen el reconocimiento médico, quienes presenten limitaciones físicas, sensoriales o cognitivas incompatibles con una conducción segura, y quienes tengan el permiso retirado por resolución administrativa o judicial.