Estos días los investigadores de la Academia China de las Ciencias sostienen que la variante ómicron podría ser el resultado de la evolución del coronavirus en ratones comunes de diferentes partes del mundo, donde habría desarrollado una alta cantidad de mutaciones, según concluyen en un estudio fue publicado en la revista Journal of Genetics and Genomics a finales de diciembre.

Estos prestigiosos científicos chinos analizaron 45 mutaciones genéticas adquiridas por la nueva variante desde el momento de su divergencia del linaje B.1.1 y descubrieron que en la secuencia de la proteína de la espícula la selección positiva fue más fuerte que en cualquier variante del SARS-CoV-2 evolucionada en humanos.

Las lcaras diferencias observadas a nivel molecular hicieron pensar a los investigadores que el virus había evolucionado en las células de los ratones antes de pasar a los humanos como ómicron.

«Nuestros resultados sugieren que el progenitor de ómicron saltó de humanos a ratones, acumuló rápidamente las mutaciones que condujeron a la infección de aquel huésped, luego saltó de vuelta a los humanos, lo que es indicativo de una trayectoria evolutiva entre especies para el brote de ómicron», concluyen los autores del reciente estudio.

El hecho de que la variante ómicron se transmita a ratas y a ratones, animales que no eran susceptibles a otras cepas del virus, fue confirmado previamente por investigadores rusos, que observaron que los pequeños animales desarrollaban una enfermedad después de infectarse.