Por qué Canarias es un paraíso para la aerotermia
Canarias presume de muchas cosas, playas, volcanes, una primavera casi permanente. Lo que pocos saben es que ese clima suave y estable también la convierte en una de las zonas de España donde más rinde la aerotermia, la tecnología de bomba de calor que extrae energía del aire para climatizar viviendas y producir agua caliente.
El motivo es sencillo de entender. Cuanto menor es la diferencia entre la temperatura exterior y la que necesita el sistema, menos trabajo tiene que hacer el compresor, y más sube el rendimiento del equipo. En el archipiélago, donde las temperaturas rara vez bajan de los quince grados incluso en invierno, los equipos de aerotermia alcanzan coeficientes de rendimiento superiores a los que logran en climas continentales, donde el salto térmico es mucho mayor.
Esto explica por qué la demanda de aerotermia en Canarias ha crecido con fuerza en los últimos años, tanto en viviendas particulares como en el sector hotelero, donde el agua caliente sanitaria representa un gasto energético constante los trescientos sesenta y cinco días del año. Un hotel que sustituye sus calderas de gasóleo por un sistema aerotérmico puede reducir de forma notable su consumo, algo que además pesa cada vez más en los sellos de sostenibilidad que exigen turoperadores y certificadoras.
Y no hace falta sol para que funcione, a diferencia de una instalación fotovoltaica, la aerotermia trabaja igual de noche que de día, con nubes o sin ellas, lo que la hace especialmente fiable como complemento de otras renovables.
El reto, en cualquier caso, no es tanto técnico como de buena planificación. Elegir el equipo adecuado, calcular bien la demanda de la vivienda o el edificio y contar con instaladores con experiencia marca la diferencia entre un sistema eficiente y uno sobredimensionado. Por eso cada vez más comunidades de vecinos y negocios recurren a proveedores de soluciones energéticas especializados antes de dar el paso, en lugar de limitarse a cambiar una caldera por otra.