Hasta 450 euros por electrodoméstico en Canarias: el error que te deja sin la ayuda
Si compras la lavadora antes de pedir el bono, te quedas fuera del Plan Renove de Canarias
El Plan Renove de Electrodomésticos de Canarias 2025-2026 se pone en marcha el próximo 15 de septiembre con bonos que van desde los 70 hasta los 450 euros por aparato. Pero hay un detalle del procedimiento que va a dejar fuera a mucha gente y que conviene tener claro antes que cualquier otra cifra: el bono se pide antes de comprar. Quien vaya primero a la tienda, pague la lavadora y después intente reclamar la ayuda, se queda sin ella.
Las cuantías tienen dos escalones. Las personas consumidoras en general pueden acceder a descuentos de hasta 250 euros por electrodoméstico. El tramo superior, de hasta 450 euros, está reservado a quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad. El programa permite renovar hasta cinco aparatos por persona durante el periodo de ejecución, de manera que una familia que necesite cambiar varias cosas a la vez puede acumular ayudas siempre que respete ese tope.
Cómo se pide el bono en Canarias y en qué orden
El trámite se hace en la plataforma gestion.planrenovecanarias.es, habilitada por el Gobierno de Canarias para gestionar todo el proceso. En esa misma web se pueden consultar ya el listado de electrodomésticos incluidos y los comercios adheridos repartidos por todo el archipiélago, además del seguimiento en tiempo real de cuánto presupuesto queda disponible en cada isla. El orden correcto es este: darse de alta en la plataforma, obtener el bono, acudir a una tienda adherida y realizar la compra con el descuento aplicado directamente.
Hay una segunda condición temporal en Canarias que también conviene anotar. Una vez obtenido, el bono debe canjearse en un plazo de quince días. No sirve reservarlo para más adelante ni esperar a que baje el precio del aparato que interesa. Y hay un requisito material sin el que nada de lo anterior funciona: es indispensable entregar un electrodoméstico antiguo, cuya gestión autorizada como residuo forma parte del cierre del proceso. No se trata de una compra subvencionada sin más, sino de una sustitución.
Entran en el programa frigoríficos combi, lavavajillas, secadoras, lavadoras y placas de inducción, todos ellos con requisitos de eficiencia energética. Son las categorías con mayor peso en la factura eléctrica de un hogar.
El reparto por islas de Canarias explica por qué no conviene esperar
El programa en Canarias cuenta con una inversión pública total de dos millones de euros, de los cuales 1,6 millones se destinan directamente a los bonos, con una dotación inicial de 800.000 euros por provincia. Ahí es donde aparece el dato que más condiciona la estrategia de cualquier interesado: cada isla tiene su propio saco, repartido en función de la población, y cuando ese saco se vacía, se acabó.
En la provincia de Santa Cruz de Tenerife el reparto inicial deja 712.800 euros para Tenerife, 62.400 para La Palma, 16.800 para La Gomera y 8.000 para El Hierro. En la de Las Palmas, Gran Canaria dispone de 600.000 euros, Lanzarote de 112.000 y Fuerteventura de 88.000. Con bonos que pueden alcanzar los 450 euros, la cuenta en las islas menores es rápida de hacer: en El Hierro bastarían unas pocas decenas de solicitudes para agotar la partida. La campaña está prevista hasta el 15 de diciembre de 2026, pero siempre condicionada a la disponibilidad de fondos, lo que en la práctica significa que la fecha real de cierre la marcará el ritmo de peticiones en cada territorio.
El plan, aprobado a finales de 2025 por el Gobierno de Canarias, persigue tres objetivos a la vez. El primero es el ahorro energético en los hogares, sustituyendo aparatos que consumen de más por equipos eficientes. El segundo es dinamizar el comercio del archipiélago, en un sector de la distribución que llevaba años reclamando una medida de este tipo. Y el tercero es asegurar la correcta gestión de los residuos electrónicos, que es la parte menos visible pero no la menos importante. Las patronales del metal, Femete y Femepa, han sido determinantes en su puesta en marcha.
Para el usuario de Canarias que esté valorando si le compensa, el cálculo es sencillo. Un frigorífico antiguo es habitualmente el aparato que más energía consume de una casa, y por eso figura entre los que reciben mayor ayuda. Descontar entre 250 y 450 euros de una compra que rara vez baja de los cuatrocientos cambia bastante la ecuación. La condición es sencilla de cumplir y difícil de improvisar: entrar en la plataforma antes de pisar la tienda.