Muchas personas aprovechan el verano para realizarse tratamientos estéticos que las hagan verse mejor y les permitan lucir su mejor versión. No obstante, estos procedimientos no están exentos de riesgo y las altas temperaturas y la exposición solar pueden conllevar malos resultados o complicaciones. Por ello, aparte de consultar con especialistas como los de Tekderma, es importante tomar algunas precauciones, como las que recomendamos a continuación.
1. Ponerse en manos de profesionales
Lo primero, antes de realizarnos cualquier tratamiento estético, es importante acudir a un centro especializado y autorizado, con profesionales cualificados que puedan resolver nuestras dudas y nos ofrezcan seguridad. De esta manera, además de recibir un tratamiento personalizado y profesional, nos ayudarán si se presenta cualquier tipo de complicación.
2. Evitar el sol antes y después del tratamiento
La radiación UV representa uno de los principales riesgos del verano y es peligrosa para pieles recién tratadas o que están a punto de realizarse algún procedimiento. La piel, después de estos, suele encontrarse más sensible, por lo que la exposición al sol después de un tratamiento con láser o incluso con ácido hialurónico puede causar desde imperfecciones como manchas, hasta daños como quemaduras. Por lo tanto, es fundamental evitar el sol unos tres días antes y después de someternos a un tratamiento estético y, sobre todo, hay que utilizar un protector solar de amplio espectro.
3. Cuidado con los tratamientos con calor
Algunos tratamientos estéticos, como el láser, IPL o la radiofrecuencia calientan las capas más profundas de la piel, por ello, hay que tener especial cuidado en verano. Así, tanto el calor como el sudor pueden aumentar la inflamación que causan estos procedimientos e irritar la piel. Por ello, lo mejor es hacérselo a primera hora o en lugares que estén aclimatados y evitar ambientes calurosos por lo menos dos días después.
4. Ácido hialurónico en zonas no expuestas
Si bien es seguro realizarse infiltraciones de ácido hialurónico en verano, hay que evitar la exposición solar en los días siguientes, con el fin de evitar una mayor inflamación. Asimismo, también es aconsejable no ir a la piscina o la playa y no realizar ejercicio intenso en unos días. Por tanto, lo mejor es tratarse aquellas zonas que no están tan expuestas al sol y que puedan cubrirse en caso de ser necesario.
5. Precaución con los productos fotosensibilizantes
Algunos de los productos o cosméticos utilizados en la medicina estética contienen componentes que son fotosensibilizantes. Esto quiere decir que hacen que la piel sea más sensible al sol, por ende, es conveniente consultar su uso a un especialista, sobre todo, si vamos a realizarnos algún tratamiento estético y suspenderlos una semana antes para evitar complicaciones.
En definitiva, en verano, el calor y la sudoración pueden interferir en una correcta recuperación de los tratamientos estéticos. De este modo, una mayor inflamación e irritación, pueden ocasionar desde problemas en la cicatrización, hasta interferir en los resultados de los procedimientos. Por esta razón, lo más importante en esta época del año, si nos vamos a realizar alguno de estos tratamientos es protegernos del sol, cuidarnos del calor y ponernos siempre en manos de profesionales.