“El dinero que no se mueve, se devalúa”. Con esta frase, el asesor financiero Javier Rumbo Lorenzo, de JP Financial, resume una de las lecciones más directas y contundentes sobre el ahorro moderno: tener dinero inmovilizado en el banco equivale a perder oportunidades. En tiempos de inflación contenida pero persistente y de mercados en constante cambio, su mensaje conecta con una preocupación común: cómo transformar los ahorros en una fuente real de crecimiento.
Con una trayectoria consolidada en el sector financiero y una amplia experiencia asesorando a particulares e inversores en planificación patrimonial, Javier Rumbo Lorenzo se ha convertido en una referencia dentro del ámbito de la educación financiera en España. Su estilo se caracteriza por la claridad con la que traduce conceptos técnicos en estrategias concretas, especialmente para quienes buscan empezar a invertir sin asumir riesgos desproporcionados.
En esta entrevista, Javier Rumbo Lorenzo nos revela qué haría si dispusiera de 20.000 euros en el banco, compartiendo una fórmula sencilla y práctica para duplicar el capital. Además, analiza las tendencias de inversión para 2025, el auge de las criptomonedas y los ETF como opciones accesibles para quienes buscan rentabilidad con control de riesgo.
Javier Rumbo Lorenzo, muchas personas cuentan con ahorros acumulados, pero no saben cómo empezar a invertir. Si alguien tiene 20.000 euros en el banco, ¿cuál sería el primer paso para rentabilizarlos?
Lo primero es dejar de tener todo el dinero parado. Si tienes 20.000 euros inmovilizados, el paso inicial sería separar un 10% en una cuenta remunerada, que te pague por mantener tu dinero. Hoy existen cuentas que ofrecen rentabilidad sin necesidad de comprometer el capital, así que ese primer 10% sería tu reserva líquida.
¿Y qué harías con el resto del capital disponible?
Del total, un 30% lo destinaría a fondos indexados, realizando aportaciones mensuales constantes. Es una forma de invertir de manera disciplinada y diversificada, sin depender del momento exacto del mercado. El 60% restante lo dirigiría hacia inversiones alternativas, como productos de marketing digital, participaciones en OPV o incluso sectores de economía real, por ejemplo, el mercado de las carnes. Esa mezcla permite combinar estabilidad, crecimiento y oportunidad.
¿Por qué es importante diversificar de esa forma?
Porque la diversificación te protege. No se trata solo de buscar el mayor rendimiento, sino de equilibrar el riesgo. Cada tipo de inversión tiene su propio comportamiento y su horizonte temporal. Con una estructura del 10-30-60, consigues liquidez inmediata, crecimiento a medio plazo y oportunidades de alto rendimiento a largo plazo.
Desde tu perspectiva, Javier Rumbo Lorenzo, ¿cómo ves el panorama de inversión para 2025?
En 2025 hay un cambio claro respecto a 2024. La renta fija ha perdido atractivo, ya que la mejora económica en Europa ha reducido su rentabilidad. En cambio, la renta variable se posiciona como la mejor opción para quienes buscan beneficios reales. Es el momento de revisar carteras y considerar activos más dinámicos.
¿Qué papel juegan las criptomonedas en este contexto?
Las criptomonedas siguen siendo un tema relevante. Este año pueden consolidarse por la entrada de regulaciones y la participación de grandes inversores institucionales. Sin embargo, hay que entender que siguen siendo activos volátiles. Son aptas solo para quienes conocen su funcionamiento y están dispuestos a asumir posibles pérdidas. Invertir en Bitcoin puede ser rentable, pero siempre dentro de una proporción pequeña del total del portafolio.
¿Qué opinas de los ETF como alternativa para el pequeño inversor?
Los ETF son una excelente opción. Permiten diversificar con poco capital y acceder a una amplia variedad de activos. Funcionan como fondos de inversión que cotizan en bolsa, lo que les da flexibilidad y transparencia. Son ideales para personas que no disponen de tiempo ni grandes conocimientos financieros, ya que están gestionados por profesionales que buscan maximizar la rentabilidad.
¿Y qué hay de las inversiones más tradicionales, como los depósitos o bonos?
Siguen siendo válidas, especialmente para perfiles conservadores. Los depósitos a plazo fijo y los bonos del Estado o corporativos ofrecen seguridad, aunque con menor rentabilidad. Lo importante es adaptar cada estrategia al perfil del inversor: riesgo, capital disponible y horizonte temporal. No hay un único camino correcto, sino una buena combinación según las circunstancias de cada persona.
Finalmente, ¿qué consejo darías a quienes quieren empezar a invertir en 2025?
Empezar cuanto antes y con una mentalidad clara. No hace falta tener grandes conocimientos para invertir, pero sí es esencial entender dónde se coloca el dinero y por qué. La planificación, la constancia y la diversificación son las claves. Incluso con 20.000 euros, puedes crear una estructura sólida que te permita crecer de forma sostenida y minimizar los riesgos.
Las recomendaciones de Javier Rumbo Lorenzo reflejan una visión realista del escenario financiero actual, donde la renta fija pierde protagonismo y las oportunidades de la economía digital ganan terreno, su propuesta combina prudencia, diversificación y sentido común. Más que perseguir rendimientos inmediatos, el asesor enfatiza la importancia de construir una estrategia coherente y adaptada al perfil de cada inversor.