Si finalmente hay elecciones generales el 26 de junio -es lo más probable-, el congreso del PSOE de Canarias se convocaría previsiblemente para noviembre. Las normas internas del partido fijan un plazo máximo de dos meses desde la celebración del federal -ya se trabaja con la hipótesis de septiembre- y las circunstancias de las Islas hacen suponer que el calendario se llevará hasta el límite.
Personificada en José Miguel Pérez, la dirección regional acude al comité federal del sábado “sin una posición definida”. Así lo transmitieron ayer a este periódico fuentes de la ejecutiva. “Estaremos con lo que decida la mayoría, lógicamente”, respondieron a la pregunta de si estaban a favor o no de retrasar el congreso nacional en función del resultado de las negociaciones de Pedro Sánchez para la formación de un Ejecutivo “de cambio” y evitar la repetición de los comicios del pasado 20 de diciembre.
Se dibujan dos escenarios, con distintos grados de verosimilitud. Si se avanza en estos días, Pedro Sánchez le parará los pies a Susana Díaz. De lo contrario, la dirigente andaluza acelerará el proceso. De cualquier modo, el pulso por la secretaría general se dirimiría en torno a las legislativas. Queda por resolver la incógnita de si Díaz también disputará a Sánchez la candidatura a la presidencia del Gobierno.
En la cúpula de la federación canaria tampoco se decantan por uno u otra. “El futuro está muy abierto”, comentan. Al respecto, reconocen que la reunión de este miércoles entre el líder del PSOE y su homólogo de Podemos, Pablo Iglesias, será clave. No obstante, en el ánimo de los mandatarios socialistas cunde el pesimismo y la cita con las urnas se perfila como la salida “natural” al actual bloqueo institucional. Luego se verá.
