
El futuro de la interacción con dispositivos es la realidad virtual, de eso no cabe duda tras la apuesta que están realizando las grandes empresas tecnológicas en este segmento.
¿Pero cuánto costará y qué se necesita para disfrutar de la realidad virtual o VR? No es una respuesta sencilla, ya que, como en todo segmento tecnológico, dependerá del uso que le demos y, especialmente, del tamaño de nuestro bolsillo.
Actualmente encontraremos en el mercado tres opciones claras: VR en dispositivos móviles, en ordenadores y consolas. En el primer caso se puede optar por la vía más económica utilizando un smartphone Android y la plataforma Cardboard desarrollada por Google para ofrecer realidad virtual por menos de 15 euros gracias a unas gafas hechas de cartón y dos lentes donde se puede insertar el móvil y utilizar las apps compatibles con la plataforma que se encuentran en Play Store. La opción premium se puede obtener con diversos fabricantes como Samsung, cuyo pack de Galaxy S7 y gafas Gear VR ronda los 800 euros.
Unboxing y montaje de las Google Cardboard
Si el usuario quiere aprovechar toda la experiencia de la realidad virtual, será necesario decantarse por la opción de emplear las gafas con un ordenador; pero aunque existen alternativas económicas, en la actualidad los dispositivos más avanzados son las gafas HTC Vive Pre y las Oculus Rift. Su coste no resulta apto para todos los bolsillos (899 y 699 euros respectivamente), aunque a cambio se obtiene una experiencia inmersiva total, especialmente en el caso de las Vive Pre, que han obtenido excelentes críticas por su experiencia de uso.
Al precio de las gafas también hay que sumar el de un ordenador muy potente, que con componentes como una buena tarjeta gráfica, al menos 4GB de RAM y mínimo un procesador (CPU) Intel i5-4590, sumaría unos 1.000 euros más, pero es un precio variable si ya tenemos alguno de los componentes.
HTC Vive Pre, en funcionamiento
Es necesario un PC muy capaz, porque simular un mundo virtual es un todo un desafío técnico que requiere que el dispositivo maneje con fluidez una tasa de fotogramas muy elevada, consiguiendo que la sensación de inmersión virtual resulte fluida y no ocasione lentitud al momento de interactuar con el sistema o que cause mareos al usuario. Esto último sucedía, por ejemplo, en las primeras versiones de las Oculus Rift. Según datos de Nvidia, solo 13 millones de ordenadores en el mundo tienen las capacidades gráficas para ejecutar la realidad virtual de forma correcta.
En cuanto a las consolas, las HoloLens de Microsoft están enfocadas en la realidad aumentada y su precio es de unos desorbitantes 3.000 dólares. Por su parte, Sony presentó la semana pasado PlayStation VR, sus propias gafas compatibles con PS4 y con un rompedor precio de 399 euros. Estas saldrán a la venta el próximo mes de octubre con 50 juegos compatibles.
