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soliloquio

¿Cholas o ideologías?

De vez en cuando la vida me besa en la boca, como en aquella canción de Serrat. El otro día me sucedió de nuevo, leyendo una entrevista que le hacían a Pepe Sacristán, nunca fue santo de mi devoción, me pasa con él lo que con Aute, su tono me entristece ¿tiene una explicación racional? No, pero me hienden

De vez en cuando la vida me besa en la boca, como en aquella canción de Serrat. El otro día me sucedió de nuevo, leyendo una entrevista que le hacían a Pepe Sacristán, nunca fue santo de mi devoción, me pasa con él lo que con Aute, su tono me entristece ¿tiene una explicación racional? No, pero me hienden.

El caso es que leí un artículo: “josé sacristán somos todos”, trabajo de Luis Martínez, en él leo: «De hecho, José Sacristán es España. Entera. Toda ella, con sus contradicciones, sus andares torpes, sus gestos heroicos, sus miedos y sus posturas irreconciliables. Somos así. Somos él. Como siempre». Su visión, la de Pepe, sobre las emergencias de izquierda, derecha adelante a detrás un dos tres… ¿recuerda la Yenca?, me reconcilió con él.

Un actor que por su sarcasmo y puesta en solfa de lo divino y de lo humano me lleva siempre a “La vida de Brian”, una película que cuenta la vida de un bastardo, hijo de romano y judía, que ha crecido odiando; desde la ocupación romana de Judea hasta lo que no está en los salmos, motivos por los que se afilia al Frente Popular de Judea, partido de antis, radicales que viven discutiendo los asuntos más idiotas y más si cabe, que por sus únicos principios no aceptan ser confundidos con otros círculos y grupúsculos vindicativos sin peso político como; el Frente Popular del Pueblo Judaico, el Frente del Pueblo Judío, el Movimiento por una Galilea Libre o la simpar Unión Popular de Judea. En una escena inolvidable debaten sobre las obras de los colonos, se plantean: “Muy bien, pero además de la sanidad, la medicina, la educación, el vino, el orden público, las cañerías, las carreteras, los acueductos y la salud pública, ¿qué han hecho los romanos por nosotros? Encarnan a la contra de la contra, que ya es decir, salvo que haya algo que echarse a la boca.

Leí que le duele España, le duele como al que suscribe que la izquierda lo haya hecho tan mal, que hayan malversado el supuesto depósito moral que parecía legítimo de la siniestra: «Lo han malversado, lo han lapidado y lo han mandado a tomar por culo… Por eso han llegado estos muchachos. Pero míralos. Ellos mismos vuelven a reproducir los vicios de los anteriores. De un plumazo, este muchacho ‒el jacobino‒ ha echado a todo lo que le molestaba ¿Eso es lo asambleario?»…

En la carta que escribió Sancho a su mujer Teresa Panza, se resume lo que vivimos: “De aquí a pocos días me partiré al gobierno, adonde voy con grandísimo deseo de hacer dineros, porque me han dicho que todos los gobernadores nuevos van con este mismo deseo”. A las pruebas le remito, ni cholas ni ideologías, solo, deseos.

Ramiro Cuende Tascón.

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