Dentro del Ciclo de Conciertos de la Temporada 2015-2016 de la OST, el pasado viernes 1 de abril, se llevó a cabo, en la Sala Sinfónica del Auditorio Adán Martín de Santa Cruz de Tenerife, el concierto programado para esa fecha, que había despertado un gran interés. Se ofreció una selección, bastante amplia, del célebre oratorio El Mesías del compositor alemán Georg Friedrich Händel. En esta ocasión, el director invitado era Víctor Pablo Pérez, muy estimado en Tenerife, que dirigió como titular a la orquesta tinerfeña desde 1986 a 2005. En la actualidad ostenta el título honorífico de Director Honorario de la citada agrupación. Bajo su batuta, la OST demostró su valía en esta admirable obra.
Como solistas intervinieron, la soprano Ruth Iniesta, el tenor Agustín Prunell-Friend y el barítono-bajo José Antonio López, con propiedad y depurada técnica en sus respectivos recitativos y arias. Para los coros de esta complicada y a la vez bellísima obra handeliana, Víctor Pablo contó, con muy buen acierto, con el Ensamble Vocal Contemporáneo de Tenerife. Un coro excepcional considerado, hoy en día, como el de más calidad musical de Canarias. Un grupo de entusiastas personas, amantes de este bello arte, que no reciben subvención alguna,pero que ello no es óbice para, con su trabajo e ímprobo esfuerzo, haber llegado a lo más alto.Creo que es entendible que se mencione, en este artículo, a este magnífico coro con una mayor amplitud. Su éxito está avalado por los tres ambiciosos proyectos que ha realizado desde su fundación, junto con la Misa de Conmemoración, y que han tenido un éxito total de público y crítica, siempre de la mano de un director único e inigualable, Antonio Abreu Lechado, fundador,conjuntamente con Candelaria Gil,de este coro y que sabe transmitir, con la elegancia de su dirección y la expresividad de su mirada, lo que desea que los componentes del Ensamble, a su vez, transfieran al público. Es un trabajador incansable, minucioso en todos los detalles, que vive la música con pasión, como algo inherente a su ser. Todo esto quedó demostrado en El Mesías, en el que el coro tuvo una actuación extraordinaria, con gran intensidad expresiva, perfecto empaste de las voces, impresionantes pianissimos, fortes, fraseos, articulaciones…
Tanto la orquesta, como los solistas, el coro y el director se entregaron totalmente y esta entrega la trasladaron al público produciéndose una especie de mágica simbiosis musical entre los actuantes y los oyentes. Fue un concierto sensacional premiado con grandes ovaciones que dieron lugar a que Víctor Pablo nos ofreciera un bis del majestuoso Halleluyah. La gente puesta en pie ovacionaba largamente. Aplausos que se acrecentaron cuando Víctor Pablo invitó al escenario a Antonio Abreu, que ha realizado un excelente trabajo de preparación, muy serio y fiel al barroco.
Fue un concierto memorable, en el que se hizo cierta la frase que expresó Händel referente aeste oratorio: “Me lamentaría si únicamente hubiera entretenido a mis oyentes, desearía conseguir que fueran mejores”.
Sara Ferrera
