
El servicio municipal de la sureña ciudad alemana de Augsburgo instaló el sistema en dos paradas de tren después de ver algo similar en la ciudad de Colonia, después deque un adolescente resultara herido de gravedad cuando llevaba puesto los auriculares.
Las luces tienen un precio de unos 10.000 euros por pieza y se presenta como solución para garantizar la seguridad de los peatones ante posibles distracciones, ya que esto es una de las principales causas de accidente.
