
Más de 15.000 personas se ven atrapadas cada día en los atascos de la autopista del Norte (TF-5), un problema que se lleva arrastrando desde hace ya más de un decenio. Aunque las colas se habían mermado con la crisis económica, los signos de la recuperación han vuelto a poner de manifiesto este problema. Desde el Cabildo se han planteado varias acciones a corto y medio plazo para intentar solventar esta situación, con una inversión en los próximos ejercicios de 15 millones de euros.
En diciembre del pasado año comenzaron las primeras medidas, entre las que se encontraba la puesta en marcha de descuentos en transporte público para los residentes del norte de la Isla y la creación, a primera hora de la mañana, de un carril exclusivo para guaguas. Pese a ello, aún no se han visto los resultados y, de hecho, no se ha registrado un descenso del número de vehículos en esta carretera. Para intentar solucionar a largo plazo esta problemática, el Cabildo tinerfeño estudió distintos escenarios posibles para averiguar el sistema más eficiente. Entre los planteamientos analizados se encuentra la ampliación a seis carriles de la TF-5, la puesta en marcha del tren, la instalación de un carril bus lateral, un sistema de bus rapid transit y la creación de un carril bus-vao central. Finalmente, esta última fue la opción, que según los análisis preliminares, arroja los mejores resultados y logra solventar en un menor tiempo posible el problema de los atascos, explicaron a DIARIO DE AVISOS los directores insulares de Fomento y Carreteras, Miguel Becerra y Ofelia Manjón, respectivamente.
Con estos resultados sobre la mesa, el Gobierno insular ha demandado como una de sus prioridades viarias la inclusión en el nuevo convenio de carreteras, que deberán suscribir el Ejecutivo central y la Comunidad Autónoma, de la ampliación a seis carriles de la TF-5, de tal manera que dos vayan destinados a uso exclusivo de la guagua y los coches de alta ocupación (tres o más pasajeros) en plataforma central.
Este escenario concluye que en caso de estar operativo en el año 2020, la autopista del norte no presentaría problemas de saturación al menos hasta 2035. Asimismo, Becerra destacó que esta medida permitirá no solo fomentar el uso del transporte público, sino también la opción de compartir vehículo, ya que aún en la Isla no está demasiado arraigada esta costumbre de dejar el coche en favor de la guagua.
Para fomentar compartir coche, el Cabildo complementará este proyecto con la puesta en marcha de al menos cinco zonas de aparcamiento, coincidiendo con los enlaces a este carril preferente. De esta manera, los usuarios que opten por usar solo un coche pueden dejar los demás en estos puntos y acudir en solo uno a sus puestos de trabajo o centros de estudio del área metropolitana. Resulta significativo que en estos momentos el índice de ocupación por vehículo es de 1,2 personas, pero se estima alcanzar, con este proyecto los 2,4 pasajeros, reduciendo así el número total en la vía de vehículos privados.
Dada la importancia de esta iniciativa a la hora de poner fin, de una vez, a las colas, la Institución insular ha pedido al Gobierno canario que inicie este año la redacción del proyecto, de tal manera que, una vez que tome posesión el nuevo Gobierno de España y se firme el convenio de carreteras, se pueda licitar la obra, esto es, entre finales de 2017 y principios de 2018. Para ello técnicos insulares y regionales ya perfilan los detalles de este proyecto. El carril bus-vao en la TF-5 se extiende por un recorrido de cerca de 35 kilómetros, entre La Orotava y Santa Cruz. Se prevé que en horario de mañana los dos carriles centrales, reservados para guaguas y coches de alta ocupación, se utilicen en dirección a la capital, mientras que por la tarde se refuerce el sentido norte. Además, dado que estará separado mediante una mediana del resto de la calzada, a priori, se han proyectado cinco enlaces que estarían ubicados en el inicio y el final de la plataforma, la comarca de Acentejo, Tacoronte y La Laguna. Aun así, este aspecto no está definido por completo, ya que esta infraestructura solo se encuentra en análisis previo, sin un proyecto en firme. El coste aproximado de esta iniciativa supondrá la inversión de unos 260 millones de euros, los cuales se financiarán con coste a los fondos derivados del Estado.
En cuanto a las expropiaciones, los directores insulares asumieron que se deberán efectuar, pero recalcaron que no serán mucho más elevadas que las previstas en el proyecto de ampliación a seis carriles de esta vía analizado por el Ejecutivo canario hace varios años. En cuanto a que el carril bus-vao suponga mayores dimensiones que una plataforma ordinaria, los responsables insulares negaron tal situación, al igual que una posible afección al actual túnel de Padre Anchieta.
