
La Laguna es uno de los dos núcleos principales de poblaciones de olmedos en Canarias, junto con Santa Brígida (Gran Canaria), lo que convierte al municipio en una reserva genética para esta especie, que está siendo gravemente afectada por la grafiosis en la Península, una enfermedad prácticamente incurable e inexistente en Canarias. De hecho, esto es lo que ha provocado que el Ministerio de Medio Ambiente haya acordado un convenio con el Gobierno de Canarias, y en el que participa el Ayuntamiento de La Laguna, que tiene por objetivo establecer en Canarias una reserva de olmos, de diferentes especies, libre de grafiosis, ante el peligro existente de pérdida de los recursos genéticos de estas especies en el territorio peninsular, según información aportada desde el área de Parques y Jardines del Consistorio.
Este convenio establece la recolección y posterior cultivo en La Laguna y Santa Brígida de semillas de esta especie, y en el que el Ayuntamiento lagunero ha colaborado con la plantación de algunas parcelas de la Finca El Rincón, en las estribaciones de la Mesa Mota. Además, desde el año 2005 el área de Parques y Jardines del Consistorio recoge las semillas de ejemplares de olmos laguneros para entregarlas a viveros colaboradores, que las devuelven al tiempo ya como plantas para llevar a cabo siembras y cultivos de ejemplares en plazas, jardines, paseos y carreteras del municipio.
Así, en abril de 2009 se plantaron los primeros 32 ejemplares jóvenes, de unos cuatro años, en los alcorques que bordean ambos lados de la carretera TF-13, en el tramo próximo a Las Canteras. En la actualidad el área tiene contabilizadas 314 unidades en el municipio, como, por ejemplo, el camino de Las Peras, la plaza del Adelantado, la de Los Molinos, la avenida Embajador Alberto de Armas, el solar de la Urbanización Aguere o los parques de La Vega o La Constitución, entre otros, sin contar con las ubicadas en carreteras insulares o las parcelas de la Mesa Mota que pertenecen al Gobierno de Canarias. La política del Ayuntamiento es continuar con la plantación de más unidades por todo el municipio.
SIGLOS XVIII-XIX
Pero, ¿cuándo y cómo llegaron los olmos a La Laguna? Según un estudio de 2009 de Antonio García Gallo, Israel Pérez Vargas y Francesco Salomone Suárez, se desconoce la época exacta de la introducción de olmos en La Laguna, aunque ya en el siglo XVIII se conoce su presencia en las Islas pues Viera y Clavijo los menciona en Gran Canaria, de donde se cree que puede que se trajeran a Aguere, en ese siglo, para el ornato de plazas, paseos y caminos de la ciudad y su vega, como reflejan algunas crónicas. Parece que a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, La Laguna, a través de algunas iniciativas privadas y oficiales, quiso dotarse de jardines y paseos para el disfrute de su burguesía, por lo que hasta en tres ocasiones se desarrollaron y ejecutaron proyectos para ubicar una alameda en el camino de salida de la ciudad por el noreste, en el espacio que hoy ocupa el camino de Las Peras.
Tras tres intentos fallidos, por falta de presupuesto y el deterioro de las plantaciones, hoy en día esta zona conserva su trazado original y es una auténtica alameda que cuenta con un centenar de olmos aproximadamente, dispuestos en varias alineaciones a ambos lados, posiblemente herederos de los que se trajeron en el siglo XIX de Gran Canaria, al igual que los que se encuentran diseminados por la vega lagunera.
Otro punto emblemático ha sido la plaza de El Cristo, donde fueron talados casi en su totalidad en 2001, tras la última remodelación de la plaza y por decisión del Ayuntamiento ante el mal estado de los ejemplares, previo asesoramientos de distintos especialistas, con el consecuente riesgo de caída de los mismos o el desgaje de las ramas, sobre todo en días de viento fuerte.
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El CICOP propone plantar ejemplares en la plaza del Adelantado
El Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (Cicop) propuso, en un informe de 2010, la restauración de la arboleda de la plaza del Adelantado, donde se proponía la plantación de 62 nuevos árboles, entre olmos y plátanos, para sustituir la retirada de 32 ejemplares.
En concreto, el Cicop realizó un estudio en el que concluyó que la arboleda de la plaza presenta una situación confusa, caótica, con una mezcla excesiva de especies y una distribución carente de criterio, fruto de la pérdida paulatina de muchos de ellos, lo que ha hecho que su estado actual no se corresponda con el concepto original para que se creó la plaza en 1845. A juicio del Cicop, la actual situación de la arboleda en general de la plaza no se corresponde con lo que podría esperarse de un lugar tanta importancia histórica y de tanto valor patrimonial.
El informe también describe una amplia gama de problemas, como la mezcla de especies que ocasiona el desarrollo de copas desequilibradas con el desarrollo de, por ejemplo, ramas excesivamente largas, con el consecuente riesgo de rotura y desplome sobre viandantes y la fuente.
Por ello, la entidad propuso la recuperación de un total de 30 alcorques con la retirada, mediante transplante o tala de 32 árboles, y la plantación de 62 nuevos, entre olmos y plátanos, destacando que ambas son especies de amplia y exitosa implantación en la misma plaza y su entorno, en especial en el caso de los olmos.[/su_note]
